Sigue esta sencilla guía para cultivar con éxito tus propias lechugas en casa

Un huerto en casa siempre es una excelente opción, debido a que nos ayuda a ahorrar un poco, en vez de comprar vegetales o frutas en el supermercado, ya los tenemos listos en casa, libres de químicos y frescos. Además de que nos ahorramos un poco de dinero, también nos queda libre el tiempo que usamos para trasladarnos al super o cuando estamos formados para pagar. Sin olvidar que un huerto en casa es muy bueno como afición o pasatiempo, hacemos una actividad beneficiosa al mismo tiempo que nos distraemos.
En casa, es posible cultivar una gran variedad de verduras, frutas o plantas medicinales, no importa que tengamos un espacio reducido, es posible cultivar en macetas árboles frutales, plantas como la canela, la manzanilla o el anís, y en este artículo, te vamos a mostrar cómo puedes cultivar tu propia lechuga en casa usando una maceta alargada de exterior. Sembrar esta deliciosa hortaliza es sencillo, sólo debes seguir la guía que te daremos a continuación para que tengas éxito en el cultivo de tus lechugas.
Esta es la guía con la que podrás cultivas lechugas en casa fácilmente
Antes de iniciar con la guía, queremos recomendarte que elijas una fecha apta para empezar a sembrar tus lechugas, así como que empieces su cultivo con bandejas, ya sea que las compres específicamente para este fin o hasta uses cartones de huevo. Los materiales que necesitas para llevar a cabo tu cultivo son los siguientes:
° Bandeja de semillas
° Caldo de cultivo sin suelo (puedes comprarlo ya preparado o hacerlo mezclando vermiculita, perlita y musgo)
° Semillas de lechuga
Paso #1
Lo primero que debes hacer es llenar las bandejas de semillas con el caldo de cultivo sin suelo, humedece ligeramente y cuando esté listo, esparce las semillas de manera uniforme y utiliza los dedos para presionarlas ligeramente en el caldo de cultivo.
Paso #2
Para que las semillas se desarrollen de manera correcta, debes colocar la bandeja de semillas en un lugar que le proporcione abundante luz solar, de preferencia, bajo una ventana y mantener húmedo en todo momento el caldo de cultivo, cuidando de no regar en exceso para que no ahogues las semillas.

Paso #3
Dos semanas después de haber realizado el cultivo, es necesario que traspases a exteriores las semillas, en una maceta de exterior alargada. La distancia de separación entre cada lechuga debe ser de por lo menos 12 centímetros.
Paso #4
Después de 3 semanas del trasplante, deberás usar harina de alfalfa o fertilizante de liberación lenta rico en nitrógeno para que las lechugas crezcan sanas y rápidamente. Cuando hayan pasado unas semanas del proceso de siembra, corta las hojas maduras por la mañana, debido a que por la noche las hojas adquieren una frescura que conservarán si las recolectas temprano.
Las lechugas aman la humedad alta, pero esta no debe ser excesiva. Después de las primeras semanas de su plantación, deberás mantener un riego constante de una vez cada tres días y procurar que la luz natural les beneficie en todo momento. Si en tu casa las temperaturas vespertinas superan los 30°C, lo mejor es que busques un poco de sombra para tus lechugas; lo mismo si la temperatura nocturna es muy baja, será necesario que esperes a que las condiciones sean más adecuadas para plantar tus lechugas.
