¿Por qué «mí» se escribe con tilde, pero «ti» no? Esto es lo que responde la RAE

¿Por qué «mí» se escribe con tilde, pero «ti» no?

Los monosílabos suelen verse como una cosa complicada, especialmente cuando se trata de la tilde. Cuando de palabras de una sílaba se habla, no se debe considerar únicamente las reglas de ortografía generales ya que algunas tienen un trato distinto. Por ejemplo, en el caso de «mí» a veces se escribe con tilde, mientras que «ti» nunca debe tildarse.

¿Por qué «mí» se escribe con tilde, pero «ti» no?

Respuesta corta: existen unos cuantos monosílabos de uso frecuente que se escriben con tilde para distinguirlos: tú, él, mí, sí, sé, dé, té, qué, quién. Estos monosílabos llevan una tilde llamada diacrítica. Como «ti» no está en esta lista, entonces no debe tildarse.

¿Por qué los monosílabos no llevan tilde?

En primer lugar, debemos saber que en el español la tilde sirve para indicar cuál es la sílaba que se pronuncia con acento en las palabras polisílabas. Así pues, las palabras monosílabas se escriben sin tilde según la regla general porque, si son átonas, la tilde carece de justificación y, en caso de que sean tónicas (como «guion» que se pronuncia con acento), este solo puede recaer en la única sílaba que las forma. Dicho de otra forma, la tilde en los monosílabos es innecesaria.

Sin embargo, la Ortografía de la lengua española nos dice que a pesar la regla general mencionada, existen unos cuantos monosílabos de uso frecuente que se escriben con tilde. Aquí es donde entra en juego la tilde diacrítica que sirve para distinguir palabras de idéntica forma, de las cuales una es tónica (es decir, se pronuncia con acento en la cadena hablada) y otra átona (carece de acento): tú/tu, él/el, mí/mi, sí/si, sé/se, qué/que… 

En un artículo anterior donde hablamos de monosílabos, hemos detallado que la tilde diacrítica es la que permite distinguir palabras que se escriben igual, pero que tienen significados distintos y presentan diferente pronunciación. FundéuRAE explica que, la Ortografía de la lengua española señala que la tilde diacrítica se utiliza «a fin de diferenciar en la escritura ciertas palabras de igual forma, pero distinto significado, que se oponen entre sí por ser una de ellas tónica y la otra átona» y que generalmente pertenecen a categorías gramaticales distintas. A continuación, la lista de monosílabos con tilde diacrítica:

  1. Tú (pronombre personal), frente a tu (adjetivo posesivo): «Tú tienes muy claro cómo planear tu futuro».
  2. Él (pronombre personal), frente a el (artículo): «Él siempre elige el camino más corto».
  3. Mí (pronombre personal), frente a mi (adjetivo posesivo): «Para mí es importante que te acuerdes de que es mi cumpleaños».
  4. Sí (pronombre personal, adverbio de afirmación o sustantivo), frente a si (conjunción o nota musical): «Sí, el otro día se me olvidó comprobar si había apagado la televisión».
  5. Te(sustantivo ‘infusión’), frente a te (pronombre o letra te): «Por lo que veo, el té rojo es el que más te gusta».
  6. Dé (forma del verbo dar), frente a de (preposición o letra de): «Me encanta que mi hijo me dé besos de esquimal».
  7. Sé (forma del verbo ser saber), frente a se (pronombre, indicador de impersonalidad o de marca refleja): «Sé muy bien que no se rinde a la primera de cambio».
  8. Más (adverbio, adjetivo, pronombre, conjunción con valor de suma o sustantivo), frente a mas (conjunción adversativa equivalente a pero): «Hoy he trabajado más horas, mas me siento con energía».

Como podemos ver, «mí» aparece en ese pequeño grupo de monosílabos que llevan tilde, por lo tanto, debemos saber en qué situaciones aplican. Para que quede más claro, vea los siguientes ejemplos:

  • Mi casa se ve más hermosa luego de que plantara más flores en el jardín.
  • Para mí es muy importante el respeto hacia los animales y la naturaleza, por eso llevo años participando en una ONG.
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