Hallazgo inesperado: un estudio descubrió que la menta tiene potencial para tratar la hipertensión

La presión arterial alta es una de las afecciones silenciosas de riesgo que más suele pasar desapercibida o subestimada. Aunque afecta a millones de personas, no se le presta atención debido a que en un principio no causa síntomas o molestias claras.
Ante esto, es que muchas personas se dan cuenta de que la padecen hasta que se someten a un chequeo médico. O en los peores casos, hasta que atraviesan un episodio cardiovascular. Lo que resalta la importancia de acudir a revisiones médicas y no dejar pasar señales que alerten sobre un desequilibrio en la presión arterial.
Se considera presión arterial alta cuando la fuerza con la que la sangre fluye contra las paredes al bombear el corazón es persistentemente alta. Con el paso del tiempo, el corazón se ve obligado a esforzarse más y va dañando los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de infartos, derrames cerebrales, insuficiencia cardiaca y daño renal.
Con el fin de controlar esta afección, un equipo de científicos realizó un estudio en donde se analizó el potencial del aceite de una hierba aromática para reducir la presión arterial: la menta. Los resultados de trabajo de investigación se publicaron en la revista Plos One.
Científicos analizan el potencial de una hierba aromática para tratar la presión arterial alta
Investigadores de la Universidad de Lancashire, de Reino Unido, analizaron el potencial del aceite esencial de menta para reducir la presión arterial. Aunque esto no aplicaría para todos, sino para aquellos que padecen hipertensión leve o prehipertensión.
Los resultados mostraron un descenso importante tras 20 días de suplementación. Esto despertó interés en los científicos, especialmente porque se trataría de una alternativa económica y simple, a pesar de que no reemplazaría a los tratamientos médicos tradicionales.
Por lo que se trataría solamente de una estrategia complementaria para los pacientes que se encuentran en las primeras etapas de esta afección.
Resultados del estudio
El Dr. Jonathan Sinclair fue quien dirigió el estudio, en donde participaron 40 adultos de entre 18 y 65 años con presión arterial levemente elevada. Que no utilizaban medicamentos para controlar la presión, excluyendo a pacientes con enfermedades cardiovasculares importantes. Así como a aquellas con trastornos graves que pudieran alterar los resultados.
Los participantes fueron divididos en tres grupos; el primero de ellos recibió aceite de menta diluido en agua dos veces al día. Mientras que el otro consumió una bebida con sabor parecido, pero que no contaba con los compuestos activos de la planta de menta. El estudio fue doble ciego y tuvo un seguimiento de 20 días.
En este tiempo, se les controló la dieta a los participantes, evitando que utilizaran suplementos externos que alteraran los resultados. Midieron la presión arterial y analizaron la sangre de los pacientes, además de llevar el control de la frecuencia cardiaca, llevaron a cabo evaluaciones corporales y cuestionarios sobre bienestar general y la calidad del sueño.
Al revisar los resultados, se encontró una reducción significativa de la presión arterial frente al grupo placebo, que no registró ningún cambio. La disminución promedio fue de 8,5 mmHg en la presión sistólica, cuando los participantes iniciaron el estudio en valores cercanos a 130 mmHg.
Después de la suplementación, su presión se ubicó en 122 mmHg, un nivel más cercano a los valores normales. Y la presión diastólica también disminuyó. En promedio, cayó 4,6 mmHg más que en el grupo control, mientras que los latidos disminuyeron a cerca de 9 latidos por minuto en frecuencia cardiaca en reposo.

Recomendaciones
A pesar de que los resultados fueron prometedores, el estudio fue muy pequeño y de corto seguimiento, además de que no incluyó a personas con hipertensión más avanzada. Tampoco incluyó a personas con enfermedades cardiovasculares, por lo que se necesitan más estudios para mejores resultados.
Aunque fue bien tolerada, no debe reemplazar los tratamientos médicos convencionales, por lo que es necesario acudir a valoración médica en caso de padecer hipertensión.
