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Cómo puedes hidratar las verduras que “se te pasaron”, el truco definitivo para recuperar su frescura

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Existe una lucha constante en la cocina, entre las variaciones del clima que promueven la humedad o el calor, entre otras cosas que pueden estropear nuestros productos como la falta de tiempo para cocinarlas al día, entre mil cosas más, nos encontramos de vez en cuando frente a la desgracia de unas zanahorias secas u otros vegetales, por ello nosotros te mostramos como devolverlas a la vida.

Siempre ten en cuenta que jamás se deben usar frutas, verduras y básicamente ningún alimento que ya tenga moho o coloraciones blancas, manchas con pelitos grises y demás, esto puede representar un peligro para tu salud, pasando desde simples náuseas y vomito, hasta calambres, anafilaxia y en casos extremos la muerte.

Si tus verduras no se encuentran mohosas ni muy aguadas o con manchas dudosas, texturas viscosas o malos olores, es decir rescatables, te sugerimos lo siguiente:

¿Cómo rehidratar tus verduras?

Hidratación en frío

En un recipiente adecuado al tamaño de tu verdura, ya sea un bowl o un vasito, agrega tu verdura y suficiente agua fría para que queden totalmente cubiertas, puedes agregar unos hielos para enfriar el agua, pero no debe de ser helada o a punto de congelar porque terminarás quemándolas, las dejarás reposar una noche completa dentro del refrigerador, pasado ese tiempo, puedes ocuparlas en tus preparaciones para tu desayuno o almuerzo. Procura no dejar pasar más tiempo para evitas su descomposición o que se tengan que desechar.

Hidratación en caliente

Cocínalas directamente, obviamente necesitan estar desinfectadas y listas para su preparación, opta por platillos en los que tengan que hervir y que no debas desechar el agua, como lo son guisos con salsas o caldos, esto para conservar siempre todos sus nutrientes.

¿Qué nos dice la ciencia?

En “La revista mexicana de micología” Vol.28, se compartió una nota corta titulada “Presencia de hongos fitopatógenos en frutas y hortalizas y su relación en la seguridad alimentaria”, en esta se explica un estudio realizado por el Laboratorio de Alta Tecnología de Xalapa y el Instituto de Ciencias Básicas de la Universidad Veracruzana.

El propósito de este estudio fue determinar la presencia de hongos fitopatógenos, así como su patogenicidad y correlacionar su potencial sintético de metabolitos secundarios tóxicos.

Verduras deshidratadas, créditos a Canva

Se realizó un monitoreo mensual durante un año, en frutas y hortalizas expendidas en la ciudad de Xalapa, Veracruz, México.

Se obtuvieron un total de 27 especies fúngicas, pertenecientes a 18 géneros, de las cuales se comprobó que el 100 % presentaron patogenicidad en el producto original, de acuerdo con los postulados de Koch; sin embargo, éstas pasaron desapercibidas tanto por vendedores como por consumidores. Finalmente, se corroboró con la literatura que el 60.9 % de dichas especies pueden ser potencialmente productoras de micotoxinas. Por lo anterior, cabe mencionar la urgencia de establecer controles a través de la creación de la normatividad correspondiente, que relacione criterios de diagnóstico fitosanitario con seguridad alimentaria en México.

No todo depende de la producción o los criterios de seguridad alimentaria en México.

Es nuestra responsabilidad como consumidores informarnos y aprender a seleccionar los mejores productos del mercado, además de su cuidado y desinfección en casa, procurando siempre consumirlos frescos y libres de moho.

Por ello te hacemos las siguientes recomendaciones, basándonos en recomendaciones del portal MB de Marco Beteta, una de las referencias gastronómica y de estilo de vida más reconocidas en México:

  • Para saber que el aguacate está “en su punto” basta con apretarlo un poco. Es ideal para hoy si se mantiene firme pero un poco flexible. ¿Se deforma con facilidad? Será mejor para licuar o hacer salsas. Si está demasiado duro puedes comprarlo con antelación para la semana.
  • Mira la cáscara del melón y prefiere las frutas que no tengas “venas” verdes. Tócalo como si tocaras una puerta; debe sonar hueco.
  • Arranca una hojita de la corona de la piña para saber qué tan fresca está. Si se desprende con facilidad, es una buena opción. Si no lo hace, aún está verde y tendrá sabores más ácidos.
  • Evita elegir los pepinos más grandes, pues suelen contener más semillas y ser amargos.
  • Una forma de saber que una alcachofa no está vieja es tocar los extremos de las hojas y que piquen.
  • La textura de la papa debe ser firme, sin partes flácidas. Si tiene pequeños tumores creciéndole, está vieja.
  • Las hojas del apio deben ser verdes, mientras que los tallos crujientes y sin manchas.
  • Prefiere las sandías que no son completamente verdes; es mejor que tengan tintes blancos y verdes de un tono más claro.
  • Los cítricos más pesados son, generalmente, los más jugosos. Cuida también que no estén duros o, por el contrario, aguados. La mejor manera de saber que tendrán juguito suficiente es si la piel es lisa.
  • Para elegir guayabas usa el olfato, las más aromáticas son también las más dulces. Cuida que sean firmes pero suaves.

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