Los fumadores tienen mayor riesgo de padecer depresión y esquizofrenia, según un nuevo estudio

El hábito de fumar no solo es uno de los factores de riesgo más importantes para el cáncer de pulmón, boca, laringe y faringe, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cardiopatía, accidente cerebrovascular, enfermedad coronaria, diabetes tipo 2 y cataratas (entre otras), sino que ahora también está implicado como una potencial causa para el desarrollo de trastornos mentales.

Según una nueva investigación dirigida por científicos de la Universidad de Bristol «Fumar aumenta el riesgo de desarrollar esquizofrenia entre un 53 % y un 127 % y de desarrollar depresión entre un 54 % y un 132 %». Las cifras son realmente alarmantes, mucho más al reconocer que este factor de riesgo es totalmente modificable.

Según un informe, esta evidencia se presentó el día de ayer 20 de junio de 2022 en el Congreso Internacional del Royal College of Psychiatrists. Asimismo, se indica que una asociación interesante es que las tasas de tabaquismo son mucho más altas entre las personas con trastornos mentales, según sus estimaciones, hay 6 millones de fumadores en Inglaterra y de ellos, 230,000 cursan con enfermedades mentales graves como esquizofrenia y trastorno bipolar, y 1,6 millones con depresión y ansiedad.

Marcus Manafó, autor principal del nuevo estudio y profesor de psicología biológica en la Universidad de Bristol, menciona que «ya no hay dudas de que fumar es malo para la salud mental». Aunque este no es el primero (y probablemente no será el último) de los efectos reconocidos como realmente negativos y perjudiciales en la salud de las personas por el hábito de fumar, la realidad es que este conocimiento puede contribuir a un nuevo enfoque para tratar los trastornos mentales.

Es claro que siempre se recomienda evitar el hábito de fumar para promover la salud física, ahora también es importante abordar este sugerencia para la salud mental ya que, como se describe en el informe, esto se convierte en un círculo vicioso.

Un estudio evidencia que hay una comorbilidad importante entre el consumo de tabaco y los trastornos mentales; las personas con enfermedades mentales fuman a una tasa dos a cuatro veces mayor que la de la población en general, lo que respalda las cifras mencionadas anteriormente. Se cree que eso sucede con mayor prevalencia en las personas con depresión y esquizofrenia porque la nicotina podría aliviar temporalmente los síntomas de estas enfermedades.

De esta manera, las personas que padecen alguna enfermedad mental tienen una mayor tendencia a fumar y más probabilidad de volverse adictos, a su vez, fumar aumenta el riesgo de una enfermedad mental posterior y exacerba los síntomas. Es indispensable que los especialistas en salud mental tomen en cuenta este círculo vicioso.

Aunque se indica en el comunicado que por ahora no se ha estudiado cómo es que fumar afecta a nuestro cerebro y aumenta el riesgo de desarrollar trastornos mentales, y se espera que en el futuro estas investigaciones se hagan posibles, la evidencia respalda de manera contundente que el tabaquismo es causa de depresión y esquizofrenia. Asimismo, se describe que se necesita evaluar esta asociación para otras afecciones como la ansiedad o el trastorno bipolar.

Por último, debemos tener en cuenta que los problemas de salud mental son la principal causa de discapacidad en el mundo, siendo la depresión uno de los trastornos que encabeza la lista. El efecto negativo sobre la calidad de vida de las personas es muy grande, y una de las mayores preocupaciones es que se está observando un aumento en el deterioro de la salud mental a nivel global, por lo cual, es prioridad eliminar, en la medida de lo posible, los factores de riesgo para el desarrollo de estos serios trastornos.

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