Cómo reconocer un ataque de ansiedad y qué hacer para intentar calmarlo

Las ataques de ansiedad, también descritos como ataques de pánico (salvo que se considera que estos últimos son más severos), los podemos definir como episodios repentinos de miedo intenso y abrumador junto con ansiedad. Esta última, por su parte, según el Manual MSD, es una sensación de nerviosismo, preocupación o malestar.

Es importante destacar que los ataques de ansiedad forman parte normal de la experiencia humana, es una respuesta natural a situaciones de peligro, amenaza o de estrés psicológico que cumplen con una función de supervivencia.

«Cuando alguien tiene que afrontar una situación peligrosa, la ansiedad desencadena una respuesta de lucha o huida. Esta respuesta proporciona al cuerpo, a través de distintos cambios fisiológicos como el incremento del flujo sanguíneo en los músculos y en el corazón, la energía y la fuerza necesarias para afrontar situaciones amenazantes para la vida, como huir de un animal agresivo o enfrentarse a un atracador», nos relatan los expertos en  Manual MSD.

De esta manera, todas las personas han experimentado (o lo harán) algún ataque de pánico ocasional en su vida ante ciertas situaciones de mucho estrés, este desaparece y no es un acontecimiento que persista. Sin embargo, en ciertas personas estos episodios se presentan de manera recurrente, en momentos inesperados, con un grado importante de intensidad y, algunas de las veces sin razón aparente (aunque normalmente existe un detonante), en estos casos, los ataques se consideran parte de un trastorno de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad son afecciones importantes que impactan e interfieren en la vida de los individuos, y requieren atención médica con los especialistas adecuados. Existen distintos tipos, los cuales se diferencian principalmente por la manifestación clínica, en el caso de los ataques de ansiedad, estos forman parte de un tipo de trastorno de ansiedad conocido como trastorno de pánico.

Así, sin importar si sufres este tipo de afecciones, es indispensable reconocer qué hacer ante algún ataque de ansiedad, sobre todo sabiendo que todas las personas estamos expuestas a afrontar un episodio de esta clase o que podemos ayudar a alguien que sufre episodios recurrentes. De este modo, lo primero es identificarlo, así que describiremos los síntomas más comunes, aunque se debe tener en cuenta que la manifestación no es igual para todas las personas.

Un ataque de pánico y/o ansiedad puede comprender:

  • Ansiedad y miedo abrumador e irracional
  • Sensación de estar fuera de control y preocupación intensa con miedo de muerte inminente
  • Falta de aire con sensación de asfixia
  • Frecuencia cardíaca rápida con latidos del corazón acelerados
  • Dolor en el pecho o estómago
  • Sudoración, escalofríos y sensación de sofocarse
  • Debilidad, sensación de desvanecimiento y mareo
  • Hormigueo o entumecimiento y tensión muscular (sobre todo en extremidades)
  • Temblor o estremecimiento
  • Náuseas y malestar estomacal
  • Dolor de cabeza

Como notaras, los ataques de pánico pueden tener muchas variantes, normalmente ocurren de forma repentina y alcanza su punto máximo después de 10 o 20 minutos que se presentaron los primeros síntomas y, una vez que desaparecen, los individuos suelen sentirse fatigados y exhaustos.

¿Qué hacer ante un ataque de pánico?

Se debe tener en cuenta que no existe una fórmula secreta que funcione de igual manera para todas las personas, sobre todo para aquéllas que cursan por un trastorno de ansiedad, normalmente en estos casos, tras intentar distintas formas, encuentran una que les sirva de mejor manera. Sabiendo esto, mencionaremos algunas acciones que puedes seguir frente a un ataque de ansiedad.

  • Piensa en que la situación es momentánea y pasará, tomar consciencia de que el evento es un instinto de supervivencia del organismo y el reconocimiento de los síntomas podría evitar que el miedo y las sensaciones te dominen
  • Intenta controlar tu respiración, hay ejercicios que te pueden ayudar
  • Intenta verbalizar y repetir frases tranquilizadoras del tipo “No pasa nada, todo estará bien”
  • Piensa en que la situación es momentánea y pasará
  • Puedes dirigir tu mente a lugares o personas seguras, es mejor si esto lo identificas desde antes
  • Abrázate a ti mismo, ayuda como contención
  • Puedes pedir ayuda a alguien que sea de tu confianza y que estés seguro de tiene la empatía necesaria para comprender la situación

Finalmente, es esencial reconocer cuando la frecuencia de estos eventos se está tornando anormal, los trastornos de ansiedad son afecciones tratables, por lo cual, lo más adecuado es realizar una visita con un especialista, por ejemplo, un psicoterapeuta que tendrá la facultad de abordar la situación y direccionar tu caso para mejorar tu calidad de vida. Recuerda, tu salud mental es muy importante.

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