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Una vacuna contra la tuberculosis podría tratar la diabetes tipo 1, según estudio

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Créditos de imagen: iStock

Un estudio descubrió que una vacuna, específicamente, la que se coloca contra la tuberculosis, tiene potencial para tratar la diabetes tipo 1. Los resultados se presentaron en la reunión anual de la Asociación Americana de Diabetes y son bastante prometedores.

La vacuna mencionada es la BCG (Bacillus Calmette-Guérin), que se aplica en dosis única para prevenir las formas graves de la tuberculosis. Es una de las primeras inoculaciones que recibe un ser humano en varios países, especialmente, en donde suelen presentarse casos o brotes de tuberculosis.

Además de este beneficio inicial, los científicos descubrieron que esta vacuna podría ser de gran ayuda para tratar la diabetes tipo 1. Un beneficio que se suma a casi un siglo de investigaciones y otros usos, como el que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha autorizado. Como el que se le da para el tratamiento de cáncer de vejiga.

Una vacuna sorprende al demostrar que podría ser eficaz para tratar la diabetes tipo 1

Una nueva investigación, a cargo de la médica Denise Faustman, podría redefinir los beneficios que brinda la vacuna BCG. Pues, en un ensayo clínico, demostró que fue capaz de reducir la necesidad de insulina en personas con diabetes autoinmune (del tipo 1).

De acuerdo con detalles del estudio, publicados en la revista Natureel estudio evaluó a personas que padecen diabetes tipo 1 de inicio juvenil. Así como con diabetes autoinmune latente del adulto (LADA); en ambas, las células del páncreas, encargadas de la producción de insulina, son atacadas por el propio sistema inmune.

En el estudio, se analizó a 95 pacientes con LADA. 68 de ellos recibieron seis dosis de la vacuna durante cinco años. Mientras que el resto fue sometido a placebo; y los resultados mostraron que quienes recibieron la vacuna lograron una reducción promedio del 3% en el uso de insulina. Por el contrario, el grupo de control aumentó su uso en un 22% en el mismo periodo.

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Así es como actúa

La diabetes tipo 1 y la LADA comparten el mismo origen origen inmunológico: el sistema de defensa ataca por error a las células beta del páncreas. Es decir, el sistema inmune detecta a las células productoras de insulina como «intrusas», destruyéndolas y obligando a los pacientes a depender de inyecciones de insulina.

La investigación sugiere que la vacuna estimula el sistema inmune de una forma que ralentiza este proceso. Y si bien en el ensayo no se detectó una reducción significativa de la glucosa en la sangre, sí se identificó un efecto protector en las células beta.

Es decir, que la vacuna no curó la enfermedad ni sustituyó la necesidad de insulina. Pero sí ayudó a que el daño autoinmune avanzara, lo que podría traducirse en una mejor calidad de vida y menores dosis de insulina a lo largo del tiempo.

Los resultados son prometedores, pero aún faltan estudios más amplios y de largo plazo antes de considerar cambios en la práctica clínica.


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