
La capa de ozono de la Tierra es muy importante para la supervivencia de la vida en el planeta. Es ese fino «escudo de gas» que se ubica en la atmósfera y se encarga de absorber los rayos UV (ultravioleta) del Sol. Además de que ayuda a preservar toda la vida en el planeta y regular los climas.
Lamentablemente, la actividad humana y el uso de químicos ocasionó graves daños en la capa de ozono, causando un agujero. Al romperse ese escudo, la radiación pasa directamente a la superficie de la Tierra, pudiendo generar diversos problemas.
Por ejemplo, en las personas, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, daños oculares graves, se debilita el sistema inmune y se acelera el envejecimiento. Mientras que, en los ecosistemas, puede tener efectos altamente destructivos, como muerte de organismos marinos, baja productividad de plantas y alteraciones climáticas.
El agujero que ha causado más preocupación es el que se encuentra en la zona de la Antártida. La razón es que este se abre cada año, y en su etapa más crítica, ha llegado a superar hasta los 25 millones de kilómetros cuadrados. Afortunadamente, en el año 2025, el agujero en la capa de ozono registró uno de sus menores tamaños en las últimas décadas.
Agujero en la capa de ozono registra uno de sus menores tamaños
De acuerdo con un informe de la Organización Meteorológica Mundial, la profundidad y la extensión del agujero de la capa de ozono en la Antártida durante el 2025 fue mucho menor que el promedio del periodo 1990-2010. El ciclo de agotamiento de la capa de ozono de 2025 fue mucho menos severa, comparado con otros durante las últimas dos décadas.
Asimismo, se ubicó entre el cuarto y el quinto más débil desde que se detectaron patrones de agotamiento severos en 1992. Para medir el tamaño del agujero en la capa de ozono, se recurre al déficit de masa de ozono. Que es la cantidad de ozono que sería necesario agregar a una zona del cielo para alcanzar el umbral mínimo aceptable de 250 unidades Dobson (DU).
Es decir, el nivel de concentración a partir del que se considere que el ozono protege adecuadamente contra la radiación ultravioleta. Una unidad Dobson equivale a 0,01 milímetros de ozono puro.

Se reflejan resultados históricos
Científicos de la NASA y la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) mencionan que el monitoreo del año 2025 demostró que los controles sobre los compuestos químicos que agotan la capa de ozono están impulsando la recuperación gradual de la capa de ozono.
El agotamiento de la capa de ozono empieza cuando compuestos artificiales que contienen cloro y bromo ascienden a gran altura en la estratósfera. Al liberarse de sus enlaces moleculares, las partículas que contienen bromo y cloro reaccionan agresivamente, destruyendo las moléculas de ozono.
Otros compuestos dañinos para la capa de ozono son los clorofluorocarbonos y elementos que se incluyen en aerosoles, espumas, aires acondicionados y refrigeradores. Tanto el cloro como el bromo pueden permanecer en la atmósfera durante décadas o siglos, aumentando el daño a este importante escudo.