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La técnica infalible para germinar semillas de mamey y crear tu propio cultivo en casa

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¿Alguna vez has pensado en tener un árbol de mamey en casa, pero no sabes por dónde comenzar? No te preocupes más por esto, pues el día de hoy en este artículo te traemos la mejor guía que puedes seguir para lograr esto en casa, te darás cuenta de que esto es mucho más fácil de lo que te imaginas y no debes gastar mucho dinero, pues es posible germinar la semilla que queda después de que nos deleitamos al consumir un mamey.

De esta forma, si quieres aprender a germinar semillas de mamey para luego trasplantar y con el tiempo tener un árbol del cual puedas cosechar estos frutos, entonces te invitamos a seguir leyendo este artículo, pues te contaremos el paso a paso que debes de seguir a continuación.

Crédito de imagen: microgen de Getty Images Signature.
La técnica infalible para germinar semillas de mamey y crear tu propio cultivo en casa

-Guarda el “hueso” del mamey. Lo primero que debes hacer para germinar semillas de este fruto de una manera sencilla es guardar el hueso que se encuentra dentro del mamey y que a menudo solo desechamos a la basura. De esta manera, si quieres tener un árbol de este fruto, te recomendamos que la próxima vez que consumas un mamey, reserves lo que comúnmente conocemos como “hueso”.

 

-Prepara la semilla. Una vez que reservaste la semilla lo que restará hacer es prepararla para que germinen, en cuyo caso lo que te recomendamos es que laves la semilla bajo el chorro de agua y luego la sumerjas en un recipiente con agua por una o dos horas antes de colocar el sistema para que esta germine.

 

-Pon a germinar. Cuando ya se esté por cumplir el tiempo descrito anteriormente, te recomendamos que busques un recipiente con selle hermético en donde la semilla se pueda resguardar, así como un par de servilletas de papel, un atomizador y agua. Una vez que tengas todo listo, entonces saca la semilla del recipiente con agua, coloca una servilleta de papel al fondo del recipiente hermético y sobre este pon la semilla para luego cubrirla con otro pedazo de servilleta. Cuando esto esté listo rocía agua sobre el sistema con un atomizador y verifica que quede bien húmedo, pero sin acumulación de agua para luego cerrar y colocar el recipiente en un sitio fresco.

 

-Cuidados. Una vez que hayas realizado esto, la semilla se dispondrá a germinar, así que, solo debes verificar constantemente que el sistema mantenga un nivel de humedad adecuado y, de ser necesario, rocía con el atomizador para conservar esta condición. En general, después de dos o tres semanas será posible observar cómo la semilla comienza a germinar, y después de 4 o 5 semanas ya podrás hacer un trasplante para que la semilla se desarrolle y siga creciendo, así que, una vez que notes que el brote ha alcanzado un buen tamaño, entonces retira del recipiente y trasplanta.


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