¿A mano o a computadora? Estudio ya comprobó con cuál aprendes mejor si lo escribes

Desde la llegada de las computadoras a nuestras vidas, todo ha sido más fácil, las revolucionarias formas de escribir dejaron en el olvido nuestra habitual forma de hacerlo: ¡a mano! Sin embargo, hay algo importante que acaba de salir a la luz gracias a una investigación en Noruega: volver a escribir a mano, especialmente en cursiva, puede tener un impacto real en nuestro cerebro, ¡y es algo que no deberíamos subestimar!
¿Cómo fue el estudio?
El estudio, liderado por la profesora Audrey van der Meer y su equipo en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, observó a 36 estudiantes universitarios. Descubrieron que la conectividad cerebral, que es básicamente cómo diferentes partes de nuestro cerebro se comunican, es mucho mejor cuando escribimos a mano en comparación con usar un teclado. Esto es genial porque una buena conectividad cerebral está vinculada a cosas como tener una buena memoria y ser capaz de recordar nueva información. ¿Quién no querría eso?
Para entender mejor cómo llegaron a estos resultados, estos estudiantes usaron un electroencefalograma (EEG). Es un aparato que registra la actividad eléctrica en el cerebro, algo así como un monitor que nos da pistas sobre cómo está trabajando nuestra «central eléctrica» interna.
Entonces, ¿cómo hicieron el experimento?
Les pidieron a los estudiantes que escribieran a mano en una pantalla táctil usando un bolígrafo digital y también que escribieran en un teclado con un solo dedo. Cada cinco segundos, el EEG registraba lo que estaba sucediendo en sus cerebros mientras realizaban estas tareas.
La sorpresa llegó cuando vieron que la conectividad cerebral aumentaba considerablemente solo cuando los estudiantes escribían a mano, ¡no cuando tecleaban! Audrey van der Meer, la experta detrás del estudio sugiere que esto podría deberse a la forma en que formamos cuidadosamente las letras cuando escribimos a mano, involucrando más nuestros sentidos. Aunque en el estudio usaron una pantalla táctil, piensan que los resultados serían similares si se usara papel y lápiz. Así que, al parecer, hay algo especial en el acto físico de escribir con nuestras propias manos.
Ahora, no es solo una cuestión académica. Los padres, ¡presten atención! El estudio sugiere que si los niños descuidan la escritura a mano desde pequeños, podrían enfrentar algunos desafíos. Por ejemplo, los niños que aprenden a escribir en una tableta pueden tener problemas para diferenciar letras parecidas, como la ‘b’ y la ‘d’, porque no han tenido la experiencia física de producir esas letras.

Entonces, ¿qué podemos hacer al respecto?
Los investigadores sugieren que las escuelas deberían reforzar la enseñanza de la escritura a mano. Aunque vivimos en una era digital, no debemos olvidar las cosas básicas que nos han acompañado durante tanto tiempo. En muchos estados de los EE. UU., ya están haciendo algo al respecto, introduciendo algún tipo de instrucción cursiva en las escuelas.
La científica destaca que no se trata solo de ser tradicional por el bien de la nostalgia, sino de reconocer que estas prácticas tradicionales tienen un impacto real en nuestro cerebro. Al enseñarles a los niños a escribir a mano, no solo estamos preservando una habilidad valiosa, sino que también les estamos dando una ventaja en su desarrollo cognitivo.
