El uso altamente efectivo de las cáscaras de papa que debes conocer, no volverás a tirarlas

Las papas son uno de los tubérculos comestibles más consumidos y preferidos en todo el mundo, su popularidad se debe a su exquisito sabor y a la variedad de platillos y aperitivos que se pueden preparar con ellas. De estas, muchas personas suelen aprovechar tanto la ´pulpa’ como la cáscara para sus recetas, sin embargo, hay quienes suelen retirar la cubierta exterior de este tubérculo para luego desecharla.
Ante esto, es indispensable que reconozcas que, aunque no incluyas la cáscara de papa en tus preparaciones, aún puedes aprovecharlas para distintos usos fuera de la cocina, pues al solo desecharla a la basura te estás perdiendo de todos sus beneficios. Así que si quieres saber cómo puedes sacarle el mayor provecho a esta parte de tubérculo, te recomendamos seguir leyendo este artículo, pues a continuación te contaremos todos los detalles.
El uso altamente efectivo de la cáscara de papa que debes conocer, no volverás a tirarlas
La mejor forma de aprovechar las cáscaras de papa y evitar que estas vayan directo a la basura es empleándolas para generar un fertilizante o abono casero con el que podrás proporcionar a la tierra de tus plantas diversos nutrientes, mejorando sus características y contribuyendo al óptimo crecimiento y desarrollo de estas.
En general, existen distintas formas de obtener un fertilizante casero a partir de cáscaras de papa, como la infusión de esta parte del tubérculo, pero el día de hoy te contaremos cómo puedes fertilizar la tierra de tus plantas mediante un método con un compostero, te aseguramos que es mucho más fácil de lo que te imaginas.
¿Cómo prepararlo?
Para preparar un fertilizante casero mediante un compostero, lo primero que necesitas es conseguir una bolsa o bote de plástico, un costal, malla o incluso una caja de fruta de madera, en cualquier caso, el instrumento que consigas debe ser de aproximadamente 1 metro de largo por 30 centímetros de ancho (o similar), este fungirá como el compostero.
Posteriormente, debes preparar una cama de tierra de unos 20 centímetros de altura que contenga tierra, hojas secas, restos de jardín y similares. Una vez que esté esto listo, podrás agregar todas las cáscaras de papa que vayas recolectando de las preparaciones de tus alimentos y mezclarla con cualquier otro tipo de desecho orgánico (cáscaras de frutas y verduras, desechos de té y café, etcétera).
Cada vez que vayas añadiendo desechos, solo debes de cuidar que haya una proporción igual de desechos orgánicos verdes/húmedos y marrones/secos, así que sí notas que la composta contiene muchos productos húmedos, añade una capa de tierra, hojas secas, restos de jardín, etcétera, y viceversa.
Llena tu compostero con todos los desechos que puedas, cuidando todo el tiempo la proporción indicada en el párrafo anterior y regando moderadamente. Cuando este sistema esté listo, busca una tapa para tu compostero que cuente con agujeros que permita la entrada libre de aire y que puedas manipular fácilmente cada que quieras agregar desechos orgánicos o regar.
Finalmente, coloca tu compostero en un lugar con sombra y fresco, verifica su estado cada semana y es recomendable remover su contenido para que su contenido se mezcle. En general, una composta tarda entre 2 a 5 meses en estar lista, pero vale la pena ser paciente, pues conseguirás un excelente fertilizante casero que nutrirá a tus plantas.
