Si al cortar el melón notas esto, es mejor que lo tires de inmediato

Con el fin de mantener una buena salud física, la Organización Mundial de la Salud (OMS), menciona que es importante mantener una dieta rica en proteína y nutrientes que encontramos en distintas frutas y verduras, así como la ingesta de agua y una rutina de ejercicio.
Gracias a la diversidad biológica que existe en la Tierra, las personas podemos elegir entre una gran variedad de frutas y verduras (dependiendo del área geográfica), creando un sinfín de combinaciones.
Aunque no existe una regla que así lo dicte, la fruta es uno de los componentes más comunes que encabezan el desayuno, siendo 4 frutas las favoritas para chicos y grandes, las cuales son papaya, sandía, piña y por supuesto, melón.
Cucumis melo, llamado comúnmente melón, es una especie de la familia de las cucurbitáceas, domesticada hace más de cuatro mil años en la región mediterránea oriental y Asia occidental. Este fruto es altamente consumido en distintas partes del mundo, donde se aprovecha básicamente todo, desde su gruesa cáscara, su pulpa, incluso, las semillas con las que cuenta en su interior.
En México, «la producción nacional de melón en el año agrícola 2017 fue de 603.8 mil toneladas, destacando los estados de Coahuila, Sonora, Michoacán y Guerrero», según un artículo.
Teniendo en cuenta estas cifras, podemos deducir que el melón es una importante fuente económica y generadora de trabajos en el territorio mexicano.
A pesar de ser altamente consumido por las personas, pocos saben identificar cuando esta hortaliza se encuentra en mal estado y no es segura para su consumo. Por eso te diremos cómo saber si puedes o no comer este fruto por una característica muy particular.
¿Cómo saber si es seguro consumir un melón?
A medida que se aproxima el verano, la temperatura siguen subiendo y esto propicia que los alimentos perecederos, maduren y se descompongan más rápido.
Sabemos que muchas personas compran fruta que aún le falta tiempo por madurar, para que dure más tiempo en casa, sin embargo, la exposición a las altas temperaturas, genera que esta madure más rápido y por ende, se tenga que consumir en un tiempo menor. Pero, el verdadero problema radica cuando el tiempo de consumo disminuye tanto que, corre el riesgo de descomponerse sin siquiera darnos cuenta. Ante estas situaciones, siempre existen señales que nos pueden advertir si su consumo es seguro o no.
Cáscara
El melón cuenta con una cáscara (epicarpo) muy característica (dependiendo de la variedad). Esta capa externa suele ser gruesa y dura al tacto, sin embargo, si alguna zona de ella cambia de textura y se encuentra suave o hueca, es una señal de que el melón está en mal estado.
Coloración
Otro aspecto importante que debes de cuidar y verificar antes de consumir un melón, es que no cuente con la presencia de manchas en tonos marrón. Esto indica que esa parte del fruto está putrefacta, incluso, contaminada con algún patógeno.
Moho
Con la aparición de manchas de color marrón como en el punto anterior, la presencia de moho no tardará en aparecer. Una vez que veas que el fruto cuenta con manchas de color blanco, verde, gris o una especie de pelusa, lo mejor será que tires rápidamente a la basura, porque, a pesar de parecer superficial, lo que nuestros ojos perciben es el cuerpo fructífero del hongo, mientras que el micelio seguramente ya infecto toda la pulpa.
Mal olor
A pesar del agradable aroma característico que tiene la fruta, cuando esta se descompone puede presentar olores de fermentación y putrefactos muy fuertes y desagradables, así que, si tu melón cambia su fragancia, no lo pienses dos veces y desecha rápidamente.
