El truco de la olla invertida: La solución perfecta para descongelar carne en cuestión de minutos

El ritmo de vida acelerado, los compromisos sociales, familiares y personales, hacen que cada vez se tenga menos tiempo para realizar las tareas del hogar.
Entre lavar, escombrar, trabajar, estudiar y un sinfín de actividades más, es normal que en algunas ocasiones nos olvidemos de descongelar la proteína de origen animal que teníamos designada para cocinar.
Esta situación puede ponerte en un dilema, sobre todo si cocinas en un horario donde los centros comerciales ya no se encuentran abiertos, o bien, si esperas visitas y no puedes invertir tiempo y dinero en comprar más carne.
Cómo descongelar la carne
Si cambiar el menú no está dentro de tus planes, existen eficaces alternativas que puedes elegir, pero, sin duda alguna, el truco más efectivo para descongelar la proteína, es el de la olla invertida y te diremos de qué trata, a continuación.
Si olvidaste descongelar tu carne preferida, puedes descongelarla de forma fácil y segura utilizando 2 ollas y agua caliente. Te diremos paso a paso el proceso que debes de seguir.
- Sacar la carne del congelador.
- Meter la proteína en una bolsa de plástico hermética con cierre zip.
- Colocar una olla vacía boca abajo en el fregadero o en alguna superficie plana.
- Colocar la bolsa de carne sobre la base de la olla, de forma que quede uniforme y a la misma altura, de preferencia. Acto seguido, se deberá colocar sobre ella otra segunda olla, en esta ocasión, boca arriba.
- En la segunda olla y con mucho cuidado, verte agua caliente.
- Esperar de 5 a 10 minutos a que la presión de la segunda olla con el agua caliente vaya descongelando la carne progresivamente.
Conforme va transcurriendo el tiempo, notarás que empieza a descongelarse paulatinamente, provocando escurrimiento de agua, por lo que se recomienda colocar un paño debajo de la primera olla, con el fin de absorber el líquido y evitar manchas de suciedad.
Este eficaz método te permite no solo descongelar la carne de una forma rápida, también garantizas que la textura y consistencia de la carne no se vean modificadas por el calor indirecto, así podrás preparar tus alimentos favoritos en distintas presentaciones, sin preocuparte por que la carne cambie de composición.
Recuerda solo descongelar la cantidad de proteína que vas a utilizar, ya que, una vez descongelada bajo este método, no podrás volver a congelar la carne.
De acuerdo con Departamento de Agricultura (USDA, por su sigla en inglés) y la tabla de conservación de alimentos, se recomienda que cualquier tipo de proteína expuesta al calor, se consuma lo antes posible y por ningún motivo se vuelva a congelar, ya que esta carne pudo contaminarse con diversos patógenos que pueden ser de importancia médica para el consumo humano.
También es importante que consideres que cada tipo de proteína animal, tiene distintas formas de ser conservadas de manera adecuada, así como el tiempo máximo que pueden permanecer dentro de tu nevera.
