Kéfir: expertos revelan quiénes son las personas que no deben consumirlo

Una de las bebidas fermentadas que ha ido ganando popularidad entre las personas es el kéfir. El consumo de esta bebida está asociado con diversos beneficios, que incluso cuentan con respaldo de expertos. Sin embargo, es importante conocer que el kéfir no es apto para cualquier persona, a pesar de lo que comúnmente se cree.
Es verdad que el kéfir puede ayudar a mantener el equilibrio en la microbiota intestinal, gracias a su contenido en probióticos y postbióticos. Esto lo hace más saludable que el yogurt y otros tipos de lácteos, pero, como se comentó antes, no todas las personas pueden consumirlo.
También es importante mencionar que esta bebida no tiene respaldo científico sobre la cura de alguna enfermedad o padecimiento, como la gastritis. A continuación, podrás conocer quiénes son las personas que no deben consumir esta bebida.
Kéfir: estas son las personas que no pueden consumir esta bebida fermentada
El Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integrativa de Estados Unidos (NCCIH), menciona que los probióticos presentes en el kéfir pueden ser altamente beneficiosos para personas sanas. Sin embargo, puede ser de riesgo para personas con sistemas inmunes debilitados.
Por ejemplo, aquellas personas que se encuentran bajo tratamiento de cáncer, pacientes trasplantados, con enfermedades que afectan las defensas del cuerpo deberían evitar el consumo de esta bebida. La razón es por que pueden desarrollar complicaciones a causa de los microorganismos vivos presentes en el kéfir.
También, los consumidores pueden experimentar efectos secundarios, de menor gravedad, como los gases, la inflamación abdominal y los cambios temporales en el tránsito intestinal. (Como la diarrea o el estreñimiento), que también pueden generar molestias considerables en quienes consumen el kéfir.
Asimismo, se han reportado casos de infecciones graves o incluso mortales en bebés prematuros que recibieron probióticos. Por ello, es que es de suma importancia consultar con especialistas antes de administrar o consumir productos con probióticos. En este caso, como el kéfir.

Otros aspectos a tomar en cuenta
También debes considerar que el kéfir preparado de forma casera presenta diferencias al industrializado. Sobre todo, porque algunas de estas versiones pueden contener azúcares añadidos o menos microorganismo que los que hay en el kéfir tradicional.
Aunque sea diferente, también podría resultar perjudicial para quienes tienen un sistema inmune debilitado, ya sea a causa de enfermedades o por tratamientos temporales. A la lista, se añaden los pacientes que han estado hospitalizados.
En caso de que presentes cualquiera de las condiciones descritas y desees incorporar el consumo de kéfir a tu alimentación, lo más recomendable es que consultes con un especialista. Él te ayudará a saber si es buena idea que consumas esta bebida o si lo mejor para tu salud es descartarla.
Asimismo, en caso que la consumas, debes saber que el kéfir no es un alimento milagroso ni tampoco sustituye a un tratamiento, en caso de intentarse curar una enfermedad mediante su consumo. Por lo que lo mejor es que acudas con un experto para evaluar tu situación.
