El truco para evitar que el frasco de esmalte para uñas se seque: alarga su vida útil

Evita que el esmalte se seque.

Probablemente te has encontrado en la molesta situación de tener que lidiar con algún esmalte para uñas que ya se ha secado o que simplemente se ha espesado. Esto es problema común, pero la mayoría de las veces ocurre porque los frascos de esmalte no se tratan de la manera adecuada y los dañas sin siquiera saberlo. Por suerte existen una serie de recomendaciones que te permitirán alargar la vida útil de este producto para que no tengas que reemplazarlo.  Así que toma nota porque a continuación te digo cómo hacerlo.

No lo destapes ante el sol

La primera recomendación para evitar que el esmalte se seque es no exponerlo a cambios de temperaturas radicales, pues de esta manera se secará incluso el día que lo compraste. Lo mejor es mantenerlo en un lugar fresco donde no reciba luz directa, de esta manera la sustancia también permanecerá fresca. Unas horas antes de utilizarla procura introducirla al refrigerador para que al abrir el frasco y aplicar el esmalte este no se caliente y arruine.

Agita

Es importante que recuerdes agitar el esmalte incluso si no lo estas utilizando. Procura hacerlo por lo menos una vez a la semana y antes de utilizarlo. De esta manera la capa aceitosa se distribuirá y mantendrá en buen estado el resto de la solución.

Asegúrate de tapar bien

Uno de los puntos fundamentales para evitar que el esmalte se seque es asegurarte de que este bien cerrado. El aire ocasionará que se seque y se espese, por lo que siempre debe de estar bien cerrado. Al momento de utilizarlo procura cerrarlo muy bien entre cada pasada de color, e incluso si estas utilizando la tapa con brocha lo mejor es descansar cada minuto para cerrarlo de vez en cuando.

No uses acetona

Probablemente hayas escuchado sobre el truco de poner acetona al esmalte si ya se ha secado, es mejor que no lo hagas. Hacer esto podría poner en riesgo el brillo natural de las uñas, dañándolas sin siquiera darte cuenta. La mejor opción es adquirir algún diluyente de esmalte comercial o bien utilizar algún método casero. Puedes probar utilizando el agua caliente a tu favor, lo único que debes hacer es poner a calentar agua y justo antes de que comience a hervir apagarla. Después con mucho cuidado tendrás que sumergir el bote de esmalte y dejarlo durante 3 minutos. Una vez que pase el tiempo verás que el esmalte se ha hecho liquido nuevamente. Una desventaja de este truco es que el efecto no es tan duradero, por lo que te recomendamos realizarlo cada vez que vayas a pintarte las uñas.

Una recomendación extra es mantener el frasco limpio y eliminar los excesos de esmalte de la boquilla, esto con el objetivo de que no haya problema al cerrarlo y no se seque rápidamente. Verás que empleando los trucos anteriores el esmalte alargará su tiempo de vida significativamente y no tendrás que reemplazarlo por uno nuevo nates de acabar el frasco.

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