¿Qué son los «gusanos comehuesos» y en dónde se pueden encontrar?

¿Alguna vez has escuchado hablar sobre los «gusanos comehuesos»?
Estos son unos pequeños y peculiares animales que cuentan con un par de características que seguro te asombrarán, incluso podrías llegar a pensar que son seres sacados de una película de ciencia ficción. Veamos todos los detalles a continuación.
¿Qué son los «gusanos comehuesos»?
El nombre común de «gusanos comehuesos» se utiliza para denominar a los organismos pertenecientes al género Osedax, que en latín significa ‘comedor de huesos’. Estos son gusanos poliquetos que habitan las profundidades del mar y que se caracterizan por vivir y alimentarse a partir de huesos, lo que explica su denominación coloquial.
Los primeros ejemplares de estos organismos se recolectaron en 1996, pero no fue hasta el 2004 que se describió de manera original al género Osedax, encontrando, hasta el 2020, 26 especies descritas.
Su estrategia de alimentación, alojamiento y reproducción son realmente impresionantes y muy diferentes a lo que realizan la mayoría de los animales. Los gusanos comehuesos, no tienen ojos, patas, boca, intestino, ni estómago, en cambio, están provistos de columnas emplumadas y coloridas que se encuentran conectadas a un tronco muscular dentro de un ‘tubo’ transparente y una parte inferior del cuerpo parecida a una raíz enredada. Su tamaño oscila entre los 2.5 y 7 centímetros.
Los coloridos penachos de plumas se mantienen extendidos en el agua y fungen como branquias, mientras que las ‘raíces’ enredadas son las que les permite ‘devorar los huesos’. Según se indica, una vez que estos animales han encontrado un hueso, se anclan a él y las raíces penetran esta estructura y sintetizan una secreción ácida para disolverla.
Pero esto no es suficiente para alimentarse, pues al no tener un aparato digestivo, no pueden asimilar los nutrientes de esta manera, por lo cual, requieren de bacterias simbióticas que habitan dentro de los gusanos. Se cree que dichos microorganismos digieren la materia orgánica del hueso desintegrado (colágeno y lípidos) para convertirla en nutrientes asimilables para estos animales.
De este modo, los gusanos comehuesos disuelven estas estructuras para ‘alimentar’ a bacterias simbióticas que posteriormente les proveerán el alimento adecuado, siendo esencial esta interacción para su supervivencia.
Por si esto fuera poco, se ha observado que los gusanos que cavan y se anclan al hueso son únicamente hembras, mientras que los machos son diminutos y se alojan dentro del tubo de estas, encontrando centenares de machos en una misma hembra.
Además, se estima que una hembra es capaz de producir aproximadamente 800 huevos por día, lo que genera un ejército de gusanos come huesos. Por otra parte, estos organismos tienen un mecanismo bastante peculiar para determinar el género de cada individuo, según se indica por el Schmidt Ocean Institute, se cree que si al momento de desovar, los huevos caen sobre el hueso al que está anclada la madre, se convertirán en hembras.
En cambio, dado que eventualmente habrá varias hembras creciendo en un hueso, y las nuevas larvas que vienen no tendrán espacio para aterrizar sobre este, cuando los huevos caen sobre una hembra, se convierten en machos a través de una hormona que proporciona la misma.
Finalmente, la investigación indica que, aunque en principio se creía que estos organismos se especializaban en los huesos de ballena que llegaban a las profundidades del mar tras su muerte y descomposición, en realidad se ha encontrado que estos organismos no son unos ‘comensales quisquillosos’, encontrando una fuente de alimentación en cualquier tipo de hueso: ballena, pez, ganado, aves, tortugas y posiblemente incluso humanos, si los restos de estos organismos se encuentran a su paso.
Además de que se cree que algunos gusanos dentro del género son mucho más antiguos que la ballenas, que han existido en la Tierra durante aproximadamente 50 millones de años, lo que implica que han sobrevivido devorando huesos de animales marinos que denominaban los océanos en la época de los dinosaurios, como los plesiosaurios.
