¿Qué son los carámbanos y por qué es tan importante retirarlos?

Con el inicio del otoño, la llegada de los frentes fríos no se hizo esperar, dando la atmósfera perfecta para las celebraciones de Halloween y Día de Muertos.
Sin duda, hemos podido disfrutar de la temporada más macabra con el clima perfecto, sintiendo como poco a poco se acerca el invierno. A pesar que todavía falta un mes para que de inicio la próxima y última estación del año, los vientos cada vez más fríos y las mañanas llenas de rocío, nos hacen pensar que, las fechas decembrinas están a la vuelta de la esquina.
Con la llegada de esta temporada, un sinfín de cambio climáticos característicos de las fechas no tardan en pronunciarse.
Las estaciones del año están determinadas por el grado de inclinación del eje de la Tierra, así como el movimiento de traslación, generando que sea verano en el hemisferio norte, cuando los rayos del sol dan directo hacia el planeta azul. Cuando toca el turno de que el hemisferio sur este cercano a la gran estrella roja, será invierno en la zona que ya no recibe el calor directo, provocando que la temperatura descienda.
Los cambios en la temperatura juegan un papel muy importante con los factores del ambiente, provocando la condensación, precipitación y (en las regiones más frías del planeta), la solidificación del líquido vital.
El invierno trae hermosas postales hermosas que, nos pueden transportar a una escena de las clásicas películas navideñas, dónde los paisajes se tornan blancuzcos, las casas se encuentran adornadas con decoraciones alusivas a las festividades y cientos de luces se mezclan y refractan sus colores en los pequeños cristales de hielo que se forman por la caída de nieve.
A pesar que la navidad es una época para celebrar y disfrutar, las fiestas se pueden ver opacadas por accidentes.
Muchos accidentes que ocurren en épocas decembrina están relacionados directamente con la caída de nieve, desde pequeños resbalones que pueden dejar un buen hematoma (moretón), hasta terminar en una sala de urgencias por un accidente automovilístico.
Sin embargo, existe una estructura que puede ser responsable de serios accidentes, impidiendo continuar con el festejo.
Recordemos que la nieve solo es agua que se encuentra en otro estado físico y al aumentar la temperatura en el trascurso del día, está empezará a deshacerse, provocando encharcamientos en calles y avenidas, al igual que, escurrimiento en las estructuras del hogar.
Normalmente (aunque si logra aumentar la temperatura un par de grados), en invierno el frío es constante, por lo que, el derretimiento de la nieve será paulatino. Esto puede provocar que no toda la nieve se deshaga, pero, sí exista un escurrimiento de agua constante.
Al descender nuevamente la temperatura, esta agua se volverá a solidificar, formando así, una estructura que pocos conocen su nombre.
¿Cómo se llaman estos escurrimientos de agua congelados?
El nombre que se le da a esta clásica estructura es carámbano. Suelen ser estructuras de hielo largo y puntiagudo que, nos podrían recordar a las estalactitas que se encuentran en las cuevas.
Los carámbanos también pueden ser conocidos como chapiteles, chipiletes, pinganiles, candelizos, calambrizos, rencellos, chupones o chupadores, dependiendo de la región.
A pesar de ser parte de las postales navideñas, los carámbanos no son estables y en cualquier momento pueden caer, lo cual, podría terminar en un terrible accidente si alguien va pasando.
Estas estructuras también se pueden formar en las ramas de los árboles y acantilados, por lo que se recomienda no pasar debajo de estas estructuras si decides disfrutar de un día nevado al aire libre.
Recordemos que las temperaturas pueden descender drásticamente, por lo que la punta del carámbano será dura y afilada, pudiendo ocasionar hasta la muerte. Se recomienda que en cuánto empiecen a deshacerse, se retiren para prevenir accidentes.
Si tienes planeado visitar algún lugar en época de nevada, cuida muy bien no quedar debajo de un carámbano, abrígate bien y disfruta de las fiestas.
