La NASA identifica a decenas de ‘superemisores’ de metano desde el espacio

Utilizando una herramienta diseñada para estudiar cómo el polvo afecta el clima, fue con los científicos de la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (NASA) dieron a conocer, lo que podría tratarse de una revolución climática contra el metano.
Los científicos encontraron más de 50 puntos en todo el mundo que emiten niveles importantes de metano. El metano es un gas incoloro, inodoro y muy inflamable, más ligero que el aire, que en la naturaleza se produce por la descomposición de la materia orgánica.
Este gas es uno de los causantes del efecto invernadero. «Frenar las emisiones de metano es clave para limitar el calentamiento global», dijo el martes el administrador de la NASA, Bill Nelson, en un comunicado de prensa. «Este nuevo y emocionante desarrollo no solo ayudará a los investigadores a identificar mejor de dónde provienen las fugas de metano, sino que también brindará información sobre cómo se pueden abordar, rápidamente».
La misión de Investigación de las Fuentes de Polvo Mineral en la Superficie de la Tierra (EMIT, por sus siglas en inglés) de la NASA, esta diseñada para identificar y comprender los minerales clave en los desiertos del planeta que producen polvo.
La NASA expresa que, con esta información, se busca entender efecto que tienen las partículas de polvo suspendido en la atmósfera sobre el clima. Lo científicos se dieron cuenta que EMIT, era capaz de detectar la presencia de metano.
Decenas de superemisores
Sin duda, este es uno de esos descubrimientos que generan asombro al no ser el objetivo principal de la investigación.
Hasta el momento se han podido identificar más de 50 ‘superemisores‘ de gas metano en Asia Central, Medio Oriente y el suroeste de Estados Unidos. Como era de esperarse, los puntos en dónde se localizaron estas fuentes de metano fueron en lugares relacionados con los sectores de combustibles fósiles, residuos o agricultura.
Kate Calvin, científica en jefe y asesora climática principal de la NASA, dijo que la «capacidad adicional de detección de metano de EMIT ofrece una oportunidad notable para medir y monitorear los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático».
El inflamable gas es el responsable del 30 % del aumento en la temperatura a nivel global, siendo uno de los mayores problemas climáticos a los que se enfrenta el mundo.
«El control de las emisiones de metano es clave para limitar el calentamiento global. Este nuevo y emocionante desarrollo no solo ayudará a los investigadores a identificar mejor de dónde provienen las fugas de metano, sino que también proporcionará información sobre cómo se pueden abordar, rápidamente», dijo Bill Nelson, administrador de la NASA. «La Estación Espacial Internacional y más de dos docenas de satélites e instrumentos de la NASA en el espacio han sido invaluables durante mucho tiempo para determinar los cambios en el clima de la Tierra. EMIT está demostrando ser un instrumento fundamental en nuestra ‘caja de herramientas’ para medir este potente gas de efecto invernadero y detenerlo en sus fuentes de origen».
¿Qué es el efecto invernadero?
Los gases de efecto invernadero conducen el aumento de la temperatura en la superficie terrestre, interactuando con la energía solar.
Un gas de efecto invernadero, absorbe y emite radiación dentro del rango infrarrojo. Este proceso es la fundamental causa del efecto invernadero.
El problema es cuando estas emisiones son tan grandes que provocan altas temperaturas, propiciando así un cambio climático.
¿Cómo se detectaron estos emisores de metano?
El gas metano absorbe la luz infrarroja mediante un patrón único llamado huella espectral, mismo que fue detectado por el espectrómetro de EMIT, instrumento que también tiene la capacidad de medir el dióxido de carbono.
Con una cobertura amplia desde su punto de observación a bordo de la estación espacial, EMIT tiene el potencial para encontrar cientos de superemisores, algunos de ellos previamente detectados por medio de mediciones aéreas, espaciales o terrestres, y otros que eran desconocidos.
Para obtener más información consulta NASA.
