¿El dinero puede comprar la felicidad? La Universidad de Harvard responde

¿Puede el dinero comprar la felicidad?

Aquí vamos de nuevo, tratando de poner fin al debate que parece interminable. Cuando la gente analiza la pregunta «¿el dinero puede comprar la felicidad?», muchas veces solo piensa en los lujos, cenas costosas y viajes que podemos comprar. Sin embargo, si queremos ser lo suficientemente objetivos, debemos pensar en el bienestar que este puede propiciar y a su vez las situaciones estresantes que evita.

¿Cuál es la respuesta?

Sí, tal vez o a veces, el dinero puede comprar la felicidad. No tenemos una respuesta contundente, aunque las investigaciones tienden a relacionar el dinero con una mejor calidad de vida, hay muchos factores por considerar lo que hace a esta pregunta difícil de responder.

Investigadores de la Universidad de Harvard y otras escuelas de alto prestigio han llegado a la conclusión de que el dinero ayuda a las personas a evitar muchos de los problemas cotidianos que causan estrés.

El dinero puede proporcionarnos calma y control, permitiéndonos comprar nuestra salida de los baches imprevistos en el camino, ya sea una pequeña molestia, como esquivar una tormenta pidiendo un Uber, o una preocupación mayor, como manejar una factura inesperada del hospital, dijo en un comunicado el profesor de la Escuela de Negocios de Harvard Jon Jachimowicz.

Para probar que el dinero en efectivo se relaciona con la satisfacción de la vida, los científicos realizaron una serie de experimentos. En el estudio que duró un mes, 522 participantes llevaron un diario, en el que registraron los acontecimientos cotidianos y sus respuestas emocionales a los mismos. Los ingresos de los participantes en el año anterior oscilaban entre menos de 10.000 dólares y 150.000 dólares o más. Las conclusiones fueron las siguientes:

  • El dinero reduce el estrés intenso: No hubo diferencias significativas en la frecuencia con la que los participantes experimentaron acontecimientos angustiosos. En otras palabras, sin importar sus ingresos, se registraron un número similar de frustraciones diarias. Sin embargo, los que tenían mayores ingresos experimentaron una menor intensidad negativa de esos acontecimientos.
  • Más dinero conlleva un mayor control: Las personas con mayores ingresos sentían que tenían más control sobre los acontecimientos negativos, y como consecuencia reducía su estrés. Las personas con ingresos amplios se sentían más capacitadas para hacer frente a los problemas que pudieran surgir.
  • Los ingresos más elevados conducen a una mayor satisfacción en la vida: Los investigadores encontraron que las personas con mayores ingresos estaban en general más satisfechas con su vida.

Otro estudio reciente también encontró relación entre una mayor cantidad de ingresos y la felicidad. Este concluye en que los ingresos más altos pueden tener potencial para mejorar el bienestar diario de las personas, incluso para las personas que ganan más de $80.000 anualmente.

Entonces, ¿a qué conclusión llegamos?

Si bien, las investigaciones parecen mostrar que existe un fuerte vínculo entre los ingresos, la satisfacción con la vida y el bienestar emocional, no significa que únicamente tengas que aferrarte a ganar más dinero para ser feliz. El dinero tal vez pueda de algún modo comprar la felicidad, pero tener mucho dinero no te garantiza ser feliz. Después de todo, mantener una buena relación con tu familia y amigos, además de descubrir lo que quieres lograr en la vida, puede ayudarte a cultivar la alegría y finalmente conducirte a una vida más plena.

«Las personas que son pobres deberían sentir que también tienen cierto control sobre sus vidas. ¿Por qué es un lujo que solo nos permitimos los ricos?», dice Jachimowicz. «Tenemos que estructurar las organizaciones e instituciones para dar poder a todos».

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