El telescopio espacial James Webb capturó la estrella más distante conocida con un detalle increíble

Eärendel vista por el Telescopio Espacial James Webb. (Cosmic Spring JWST vía Twitter).

El nuevo Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha tomado una segunda imagen de Eärendel, la estrella individual más distante que jamás hayamos visto. La primera imagen es del Telescopio Hubble, pero la nueva imagen posee un detalle increíble.

Hace 12 900 millones de años una estrella brillaba en la oscuridad del Universo, fotones que primeramente fueron captados por el Hubble y ahora también han llegado hasta el gigante espejo de James Webb.

Esta estrella denominada oficialmente como WHL0137-LS, aunque más conocida por su nombre tolkienesco Eärendel, tuvo entre 50 a 100 veces la masa del Sol, lo que significa que debió morir hace mucho, solo que la luz que una vez emitió aún vaga en la inmensidad del cosmos.

La imagen proporcionada por el Hubble fue un logro histórico, estamos hablando de una estrella que existió en los primeros mil millones de años tras el nacimiento del Universo en el Big Bang, hace casi 13 mil millones de años (a un desplazamiento al rojo de 6,2) por lo que es la estrella individual más lejana jamás vista. Se utiliza el término «desplazamiento al rojo» porque, a medida que el Universo se expande, la luz de los objetos distantes se estira o se «desplaza» a longitudes de onda más largas y rojas a medida que viaja hacia nosotros.

A pesar de que Earendel tiene al menos 50 veces la masa de nuestro Sol y es millones de veces más brillante, pero aun así Hubble no habría podido verla de no ser por un aumento de brillo natural. Esta técnica se conoce como “lente gravitacional”, donde el ayudante fue un enorme cúmulo de galaxias, WHL0137-08, que se encuentra entre nosotros y Earendel; la masa del cúmulo de galaxias deforma el tejido del espacio, creando una poderosa lupa natural que distorsiona y amplifica apenas la luz de los objetos distantes que están detrás de él.

Gracias a esta técnica el legendario Hubble logró captar a la estrella, aunque los astrónomos no estaban seguros de que realmente se tratase de una sola estrella o un grupo de estas. Se esperaba que Webb apoye esta observación y así lo hizo, gracias al nivel de detalle que proporcionó, ahora hay mucha más seguridad de que es una estrella individual.

Este tipo de observaciones son sumamente importantes para conocer la evolución del Universo. Earendel existió cuando el universo no tenía todos ni la misma abundancia de elementos químicos que hay ahora, por lo que esta estrella seguramente tiene una composición diferente a las estrellas actuales. Comparar cómo eran las estrellas antiguas con las actuales, sirve a los cosmólogos para poder predecir o mejor la precisión de los modelos que describen el universo.

Los telescopios operan en diferentes bandas del espectro electromagnético, así que las vistas pueden compararse y rescatarse diferente detalle de cada una. Las longitudes de onda más largas del infrarrojo, en las que ve JWST, penetran más fácilmente en el polvo, lo que permite ver con mayor claridad; además, permite a los científicos retroceder en el tiempo gracias a un fenómeno llamado desplazamiento al rojo. Su espejo desplegable tiene casi 6.5 metros de diámetro, aproximadamente el triple de la apertura del Hubble con 2.4 metros.

En las próximas observaciones el equipo de Webb planea obtener mejores vistas para saber con seguridad sobre la composición de Earendel. Los elementos químicos de hace 13 millones de años eran muy distintos en distribución a lo que son ahora, por lo que el estudio de estos objetos es importante y sumamente interesante.

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