Esta es la condición neurológica que te hace contar chistes inapropiados

Cuando las bromas y chistes son señal de un daño cerebral. Como bien sabemos, todo en exceso es malo, ésta no es solamente una frase trillada, en realidad es un buen recordatorio de que ciertos comportamientos o hábitos pueden generar alguna afectación de importancia o, en este caso, ser la señal de alerta de que tal conducta está evidentemente sobrepasando los límites de la normalidad y, por tanto, nos podría estar indicando que una probable alteración origina tal peculiaridad en ciertos individuos.

Como ejemplo de ello te describiremos un singular trastorno denominado bromas patológicas o, también reconocido como Witzelsucht, palabra en alemán que se puede traducir como » tendencia a contar chistes inapropiados, excesivos y malos». Su nombre es muy explicito y nos indica totalmente de qué se trata esta enfermedad de la cual seguramente no habías oído hablar y que probablemente te podría recordar a alguna persona, pero espera, no sugieras un diagnóstico aún, permítenos explicarte de qué trata específicamente.

Witzelsucht se reconoce como un trastorno neurológico raro caracterizado por una tendencia de contar chistes, hacer bromas, utilizar juegos de palabras o relatar historias sin sentido, todos con una característica de excesiva gracia que son sumamente inapropiadas al presentarse en circunstancias socialmente inadecuadas. Es importante mencionar que estas actitudes son compulsivas y las personas no son capaces de darse cuenta de la incomodidad que generan, aunque es muy claro para los demás la inconveniente situación. Se indica también que, aunque parece que las personas se entretienen excesivamente con sus actos, en realidad son paradójicamente insensibles al humor, lo que podría evidenciarse como carcajadas extrañas y forzadas.

Asimismo, otra particularidad que puede evidenciar el padecimiento de este trastorno es que en algunos casos, los pacientes sufren de hipersexualidad que se describe como una alteración psicopatológica que propicia un impulso sexual excesivo, por lo cual, los pacientes podrían hacer comentarios, chistes o bromas sexuales en momentos inadecuados y fuera de contexto.

Se debe destacar que esta condición realmente no es muy poco común y actualmente solo existen un par de casos bien documentados y clasificados con esta enfermedad, en cada uno de los pacientes se ha identificado ciertos daños cerebrales que afecta principalmente el lóbulo frontal y que explican el trastorno. Tales alteraciones derivan de tumores cerebrales, accidentes cerebrovasculares, infecciones u otro tipo de lesiones en el cerebro.

En uno de los casos, cuya evaluación neuropsiquiátrica reveló Witzelsucht en un paciente tras dos lesiones cerebrales reporta el estudio publicado en The Journal of Neuropsychiatry and Clinical Neurosciences que:

«Se volvió cariñoso con las mujeres más jóvenes, abrazándolas durante «demasiado tiempo», hizo comentarios casi ofensivos y tomó dulces de las tiendas sin pagar, siendo atrapado en varias ocasiones. En la entrevista, el paciente informó sentirse alegre en general, pero su necesidad compulsiva de hacer bromas y crear humor se había convertido en un tema de discordia con su esposa.

Él la despertaba en medio de la noche estallando en carcajadas, solo para contarle los chistes que se le habían ocurrido. A pedido de su esposa, comenzó a escribir estos chistes como una forma de evitar despertarla; trajo a nuestra oficina aproximadamente 50 páginas llenas de sus chistes, la mayoría de los cuales eran juegos de palabras o bromas tontas con contenido sexual o escatológico. (…) En el examen, tenía episodios frecuentes de bromas con risa prominente. Aunque se reía de sus propios chistes o ocurrencias, su risa no era incontrolable ni involuntaria»

Finalmente se debe tener en cuenta que este tipo de condiciones son patologías médicas serias que van más allá de un simple comportamiento “gracioso”, ya que en estos casos los individuos no son capaces de reconocer sus conductas anormales puesto que todo esta codificado en su cerebro, por lo tanto, requieren atención especializada que les ayude a subsanar el daño.

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