El acelerador de partículas más poderoso del mundo se reinicia para desentrañar los misterios más grandes del universo

El Gran Colisionador de Hadrones está de vuelta. (Imagen: CERN).

El Gran Colisionador de Hadrones, el mayor y más potente acelerador de partículas del mundo, ha vuelto a ponerse en marcha tras una pausa de más de tres años para realizar trabajos de mantenimiento, consolidación y actualización.

El pasado 22 de abril, los científicos encendieron el anillo de 27 kilómetros de largo del LHC para inyectar dos haces de protones en direcciones opuestas a un nivel de energía de 450 mil millones de electronvoltios. Esto es solo parte de las pruebas iniciales de su tercera jornada, si todo va bien las operaciones científicas empezarán a mitad de año.

«Estos haces circulaban a energía de inyección y contenían un número relativamente pequeño de protones. Faltan un par de meses para que se produzcan colisiones de alta intensidad y energía», dijo en un comunicado el jefe del departamento de haces del CERN, Rhodri Jones. «Pero los primeros haces representan el exitoso reinicio del acelerador después de todo el duro trabajo de la larga parada».

Según el comunicado, los expertos del LHC trabajarán contrarreloj para volver a poner en marcha la máquina de forma progresiva y aumentar de forma segura la energía y la intensidad de los haces antes de enviar las colisiones a los experimentos a una energía récord de 13,6 billones de electronvoltios (13,6 TeV).

«Las máquinas y las instalaciones se sometieron a importantes mejoras durante la segunda parada larga del complejo de aceleradores del CERN», dijo el Director de Aceleradores y Tecnología del CERN, Mike Lamont. «El propio LHC ha sido sometido a un extenso programa de consolidación y ahora operará a una energía aún mayor y, gracias a las importantes mejoras en el complejo de inyectores, entregará significativamente más datos a los experimentos actualizados del LHC».

El LHC ha funcionado desde 2008, con pausas intermedias. Este ciclo va siendo el tercero, y la parada de tres años permitió a los investigadores mejoras sustanciales en cuatro experimentos clave. Los experimentos ATLAS y CMS esperan recibir cada uno más colisiones durante esta carrera de física que en las dos carreras de física anteriores juntas, mientras que LHCb, que se sometió a una renovación completa durante la parada, puede esperar que su recuento de colisiones se multiplique por tres.

ATLAS es uno de los dos detectores de uso general del Gran Colisionador de Hadrones (LHC). Investiga una amplia gama de física, desde la búsqueda del bosón de Higgs hasta dimensiones y partículas adicionales que podrían formar la materia oscura. Aunque tiene los mismos objetivos científicos que el experimento CMS, utiliza diferentes soluciones técnicas y un diseño de sistema magnético diferente, explican los científicos. También esperan llevar a cabo dos nuevos experimentos, FASER y SND@LHC, diseñados para buscar física más allá del Modelo Estándar.

De forma general, esta tercera jornada está programada para durar hasta 2025. Recogiendo datos que marcan récords y en un número sin precedentes. Intentará desentrañar los misterios más grandes del universo, como la materia oscura y estudiar a detalle las escurridizas partículas fantasmagóricas que sometan al modelo estándar de la física.

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