El universo podría empezar a contraerse muy pronto, sugiere reciente estudio

Ilustración de modelo de universo cíclico, los períodos de expansión se alternan con períodos de contracción. (Crédito: Samuel Velasco/Revista Quanta).

Hace 13.800 millones de años, toda la materia se compactaba en una bola muy pequeña con una densidad infinita y un calor intenso llamada «singularidad». De repente, la singularidad comenzó a expandirse de forma violenta y exponencial dando comienzo al universo.

A este momento en el que el tiempo y espacio empezaron a expandirse se conoce como Big Bang. La expansión sigue actualmente y la aceleración es cada vez mayor. Un estudio dice que a pesar de que el universo se expandió de forma ininterrumpida durante estos 13.800 millones de años, una contracción de este podría empezar muy pronto.

Sabemos que la gravedad trata de mantener a los objetos juntos, por el contrario, la expansión del universo separa a los cuerpos unos de otros. A este proceso se ha identificado como una especie de antigravedad, que actualmente se le llama «energía oscura».

La energía oscura es un completo misterio, no se podido ver ni detectar directamente, pero su efecto se puede medir a través de su efecto sobre la materia ordinaria. En este caso se le relaciona a la expansión del universo. Sorprendentemente, más del 95% de la densidad de energía en el universo está en una forma que nunca ha sido directamente detectada, la energía oscura encabeza este grupo con algo de un 70%.

En el reciente estudio, la energía oscura no sería una fuerza constante de la naturaleza que impulsa al universo a expandirse indefinidamente, sino que la interpreta como entidad llamada quintaesencia que puede llegar a su fin.

«Este artículo presenta un mecanismo sencillo por el que una forma dinámica de energía oscura (conocida como quintaesencia) podría hacer que la aceleración llegara a su fin y se produjera una transición suave de la expansión a una fase de contracción lenta», escriben los autores del artículo.

Si la energía oscura es en realidad como lo plantea la nueva investigación, la pregunta es: ¿cuándo podría empezar la contracción? Basándose en observaciones anteriores, los autores concluyen que son que la transición podría producirse «sorprendentemente pronto», tal vez dentro de menos de 100 millones de años. Puede sonar algo descabellado, pero estos resultados encajarían de forma natural con las recientes teorías de la cosmología cíclica y las conjeturas sobre la gravedad cuántica.

Quizás estás pensando que 100 millones de años es mucho tiempo. Bueno, quizá lo sea para nosotros los humanos que nuestra existencia es apenas un parpadeo a escala cósmica. En términos astronómicos es en realidad demasiado poco, incluso el reinado de los dinosaurios duró más. La Tierra tiene unos 4.5 mil millones de años y el Sol brillará unos 5 mil millones de años más. Significa que la contracción en este contexto empezaría muy pronto.

¿Qué escenario nos espera si el universo finalmente se contrae? Los investigadores están considerando dos opciones: la primera es que el universe se comprima hasta alcanzar un punto infinitamente denso hasta recrear el escenario del Big Bang; la segunda, es que reviva similar al Ave Fénix, un rebrote de medio de las cenizas.

No cabe duda de que, si este planteamiento acaba siendo correcto, significaría una revolución de la cosmología. Sin embargo, todavía queda mucho trabajo, ni siquiera estamos seguros de qué cosa es la energía oscura. Sea cual sea la respuesta final, de lo único que podemos estar seguros es que se espera un apasionado debate en un largo camino por recorrer.

Los hallazgos aparecen en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

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