La erupción volcánica de Tonga fue la más poderosa que ha experimentado nuestro planeta en este siglo, según nuevo estudio

La explosión de Hunga Tonga-Hunga Ha’apai captada por satélites de observación de la Tierra. (Crédito: Visible Earth/NASA).

El 15 de enero se produjo una gran erupción volcánica en una isla de Tonga. El volcán, llamado Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, envió un penacho de ceniza a la atmósfera superior y desencadenó un tsunami que destruyó hogares en las islas cercanas e inundó algunas regiones a la costa del Pacífico. A pesar de la gran cantidad de modernos instrumentos geofísicos terrestres y satelitales, determinar exactamente la magnitud y qué sucedió sigue siendo un desafío.

Estimaciones anteriores han dicho que la erupción volcánica de Tonga podría ser la mayor del siglo XXI, solo superada por la del volcán Pinatubo, en la isla filipina de Luzón, en 1991. Un estudio reciente acaba de confirmarlo, efectivamente fue la erupción volcánica más poderosa de este siglo, incluso puede ser mayor que la de 1991 en términos de elevación del penacho volcánico.

La dificultad de calcular la magnitud de la erupción es básicamente por la escasez de estaciones de monitoreo cercanas al volcán, pero como fue tan potente se logró sentir en todo el mundo. Entonces, los investigadores diseñaron un método para identificar rápidamente grandes explosiones volcánicas, basado en el análisis de datos sísmicos. Luego analizaron las ondas sísmicas generadas por la explosión volcánica y estimamos sus parámetros importantes de primer orden. Finalmente se relacionó los parámetros con el índice de explosividad volcánica (VEI).

El análisis muestra que la erupción del Hunga Tonga tiene un VEI ≈ 6, mucho mayor que la explosión anterior del mismo y que la convierte en una de las mayores erupciones volcánicas jamás registradas con la instrumentación geofísica moderna, explican en el artículo.

«Nuestra estimación del VEI basada en la sismología sugiere que la erupción del Hunga Tonga tuvo un tamaño similar a la del Pinatubo en 1991, mientras que, según las mediciones de la altura de la pluma eruptiva basadas en los satélites, la explosión del Hunga Tonga podría ser incluso más violenta (por ejemplo, 58 frente a 35 km)», escriben los autores.

Según la NASA, antes de la erupción de Tonga, la columna volcánica más grande conocida en la era de los satélites procedía del monte Pinatubo, que arrojó cenizas y aerosoles hasta 35 kilómetros en el aire sobre Filipinas en 1991. La columna de Tonga tenía 1.5 veces la altura de la pluma de Pinatubo (58 km).

«La intensidad de este evento supera con creces la de cualquier nube de tormenta que haya estudiado», dijo Kristopher Bedka, científico atmosférico de la NASA en Langley especializado en el estudio de tormentas extremas. «Tenemos la suerte de que fue vista tan bien por nuestra última generación de satélites geoestacionarios y podemos utilizar estos datos de manera innovadora para documentar su evolución».

La extraordinaria potencia de la explosión volcánica de Tonga continúa poniendo entre las cuerdas a los científicos. Sigue siendo difícil explicar cómo pudo enviar un penacho hasta esa altura. El gas, el vapor y la ceniza del volcán llegaron a la mesosfera, la tercera capa de la atmósfera.

Esto nos hace replantear las consideraciones que se tiene sobre el peligro que representan eventos como este. Así mismo, también enfatiza la necesidad de desarrollar nuevos enfoques para el análisis de las observaciones instrumentales y de esa manera las estimaciones se den en un menor tiempo y con una mayor precisión.

La investigación aparece Geophysical Research Journal.

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