¿Cómo los vuelos espaciales prolongados afectan al cerebro? La NASA lo explica

Desde hace décadas los humanos han explorado el espacio en numerosas tripulaciones que buscan conocer distintos enigmas del planeta Tierra y del universo, en 1961 Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en el espacio y este acontecimiento solo fue el inicio de múltiples exploraciones posteriores.

A la par de las distintas investigaciones en el espacio, se ha buscado determinar cómo impacta en la salud de los humanos los vuelos espaciales debido a la gravedad reducida a la que se someten los organismos cuando están en el exterior. Este conocimiento resulta especialmente importante ante objetivos futuros que se plantean y que implican vuelos espaciales prolongados, como misiones humanas a Marte y el regreso a la Luna.

Hace menos de un mes regresó a la Tierra el astronauta estadounidense que rompió el récord del vuelo espacial más largo que tuvo una duración de 355 días, cuya estadía prolongada se espera permita reconocer con mayor alcance los efectos en humanos de este tipo expediciones. Por ahora, la NASA en colaboración con la ESA y Roscosmos ha publicado un estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America que explora los efectos de los vuelos espaciales de larga duración en el cerebro con los objetivos principales de reconocer su relevancia clínica y si afectan de la misma manera a las diferentes tripulaciones de las agencias espaciales estadounidenses, rusas y europeas.

Como antecedente ya se reconocía que ante la gravedad reducida los astronautas, después de un vuelo espacial, presentan cambios en la estructura cerebral y en la distribución del líquido cefalorraquídeo (LCR). En particular se distingue el agrandamiento de las cavidades que contienen el LCR, desplazamiento hacia arriba del cerebro con un estrechamiento de un espacio entre las capas que recubren este órgano, estas anomalías se observan durante varios meses después del regreso a la Tierra, pero no se había relacionada con ninguna implicación clínica.

De esta manera, las tres agencias espaciales mencionadas analizaron imágenes de resonancias magnéticas de cerebros de 24 astronautas estadounidenses, 13 rusos y un grupo pequeño de la ESA, antes y después de seis meses en la Estación Espacial Internacional. Las comparaciones indicaron que la adaptación del cerebro humano implica alteraciones en los espacios perivasculares que son áreas que rodean los vasos sanguíneos cerebrales que, de manera general, ayudan a eliminar los desechos y toxinas del cerebro.

Específicamente se encontró un mayor volumen de estos espacios en ganglios basales y materia blanca y, en mayor medida, en las tripulaciones de la NASA respecto a las otras dos, además de los cambios ya descritos anteriormente en el cerebro. La diferencia encontrada entre los astronautas de las diferentes agencias puede deberse a distintas variables que se llevan a acabo de manera diferente entre las tripulaciones.

Además, se determinó que los astronautas de la NASA que desarrollaron síndrome neuro-ocular asociado al vuelo espacial, presentaron los resultados más exuberantes de los volúmenes de los espacios perivasculares, lo que sugiere que existe una relación de los cambios en el cerebro y la redistribución del LCR con esta patología, explicando que la acumulación de líquido derivado del aumento de volumen de estos espacios podría jugar un papel clave en la fisiopatología.

Este síndrome lo padecen un porcentaje importante de astronautas y produce daños en la retina y el nervio óptico que conducen a la hipermetropía, que ocasiona visión borrosa, y al edema macular, entre otros impactos que aún no se evalúan del todo.

Con este tipo de estudios se espera que en el futuro se puedan desarrollar estrategias y medidas que eviten los riesgos en la salud derivada de los vuelos espaciales de larga duración con el deseo de explorar otros territorios en un ambiente de microgravedad.

El reporte completo se encuentra en: Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America

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