No hay evidencia científica que demuestre una relación entre la epidural y el autismo.

En los últimos años se han fortalecido muchas ideas y movimientos que tratan de dar una relación al autismo en niños, y a diversos factores; quizá el movimiento más grande que ha tratado de demostrar (sin fundamentos y evidencia) sea el movimiento antivacunas. Por otro lado, se ha llegado a tener la firme creencia de que el autismo está asociado a procedimientos e intervenciones médicas, como la administración de anestesia epidural. Ahora, un estudio masivo llevado a cabo por investigadores canadienses ha refutado inequívocamente la idea de que la anestesia epidural aumenta el riesgo de autismo en los niños. 

Los antecedentes de esta nueva investigación se remontan a un estudio publicado el año pasado, donde sus autores habían llegado a la conclusión de que la exposición a la analgesia epidural para el parto vaginal podría estar asociada con un mayor riesgo de autismo en los niños. Esta aseveración llamó mucho la atención de los medios de difusión, y en especial la gran preocupación de la comunidad médica, quién no tardó mucho en cuestionar los métodos y análisis realizados en dicho estudio. «Nuestro serio argumento con este estudio es el peligro de una mala interpretación por parte de las mujeres que toman decisiones sobre sus opciones para aliviar el dolor del parto», escribió un reconocido equipo de investigadores en anestesiología y obstetricia, en una carta dirigida a la revista de aquel entonces donde se habían publicado los resultados.

Ahora, una nueva investigación llevada a cabo en más de 120,000 nacimientos, y liderada por la Universidad de Manitoba, en Canadá, acaba de refutar esa idea planteada hace un año. En el estudio, los investigadores incluyeron múltiples variables que se habían descartado en la anterior publicación, como la edad materna, el estado socioeconómico, las covariables previas al embarazo como la diabetes , la hipertensión y la depresión, la medicación materna, uso de estupefacientes… entre otras. “Nuestros resultados sugieren que la analgesia epidural del trabajo de parto (ELA) no está asociado con un mayor riesgo de trastorno del espectro autista (TEA) en la descendencia”, escriben los investigadores en las conclusiones de su estudio, publicado hace un par de días en el JAMA Pediatrics.

Administración de la epidural.

«La gran mayoría de la evidencia en torno a la epidural, incluida la de nuestro nuevo estudio, muestra que son el medio más eficaz para aliviar el dolor de las mujeres durante el trabajo de parto y que las complicaciones graves son poco frecuentes», comenta la Dra. Elizabeth Wall-Wieler de la Universidad de Manitoba y autora principal del estudio.

Estos nuevos hallazgos deberían de dejar tranquilos a los futuros padres, muchos de los cuales tuvieron una elevada preocupación después del estudio realizado hace un año.

La investigación ha sido publicada en el JAMA Pediatrics, y la puedes ver aquí.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.