Crean un chip subcutáneo que busca controlar la glucosa y combatir la diabetes y la obesidad

La diabetes tipo 2 y la obesidad se han convertido en padecimientos muy comunes en todo el mundo. El aumento de casos es realmente preocupante, y la ciencia ya está buscando una forma de combatir con mayor eficacia este problema de salud global. Una solución en desarrollo podría ser muy útil para controlar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el peso en pacientes con estas condiciones.
Hasta el momento, los ensayos sobre el novedoso avance solo se han aplicado en ratones, mostrando resultados bastante prometedores. En caso de que supere las pruebas, podría ayudar a tratar mejor estas dos condiciones que afectan a cada vez más personas. Lo mejor de todo, es que está cerca la esperanza para millones de pacientes de tratarse sin tener que tomar medicamentos.
Diabetes y obesidad podrían controlarse con ayuda de un nuevo dispositivo electrónico
Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), lograron un avance impresionante. Desarrollaron un chip electrónico que puede implantarse y tiene el objetivo de eliminar el exceso de glucosa en la sangre. Es capaz de hacerlo mediante corriente eléctrica; además, ofrece controlar los niveles de azúcar en la sangre sin necesidad de complementarse con fármacos o insulina.
En la prestigiosa revista Science, se detalla que el implante está basado en un concepto que, aunque es bien conocido, todavía es pionero dentro de la medicina. Este concepto es la electrocatálisis.
Por medio de un catalizador de oro decorado con platino, este implante genera una pequeña reacción electroquímica a bajo voltaje, que apenas alcanza 0,75 voltios. A su vez, transforma las moléculas de glucosa circulantes en gluconato. El gluconato es una sustancia inofensiva que el organismo es capaz de filtrar y expulsar con ayuda de los riñones.
Este nuevo dispositivo es completamente automatizado y los científicos lo llamaron ECHO (Electrocatalytic closed-loop health optimization). Se conecta de forma inalámbrica a un monitor continuo de glucosa a través de una aplicación móvil y solo se activa cuando los niveles de azúcar son más altos que los del umbral previamente establecido.

Pruebas en ratones: resultados
Se realizaron pruebas en ratones diabéticos y que presentaban obesidad. A estos animales se les colocó el implante, y los investigadores observaron que pudieron recuperar sus niveles normales de glucosa en la sangre. Estos resultados se observaron en menos de una hora después de que se activó el dispositivo.
No fue el único cambio que identificaron los científicos. También se dieron cuenta de que, tras la intervención continuada durante seis meses, se presentó un cambio importante en el metabolismo de los roedores, que pasaron de consumir glucosa a quemar grasa corporal. Cuando terminó el experimento, los ratones habían perdido peso (cerca de un 10%).
Asimismo, se detectó una reducción de triglicéridos en sangre, sin encontrar episodios de hipoglucemia o reacciones inflamatorias. Aunque es importante precisar que aún falta camino por recorrer y se requieren más estudios antes de su aplicación clínica en humanos.

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