CienciaMedicina y Salud

Logran crear células madre que regeneran los vasos sanguíneos de la retina para frenar la pérdida de visión

Comparte esta información en tus redes sociales

vasos sanguíneos
Créditos de imagen: iStock

La degeneración de la retina es una afección altamente común en humanos. Cientos de millones de personas en todo el mundo la presentan, sobre todo, las personas de edad avanzada. La forma más frecuente es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), aunque hay otros tipos de degeneración retiniana.

Cuando la retina presenta daños, las personas pueden sufrir pérdida de la visión, ver destellos de luz y notar manchas flotantes o una sombra oscura en el ojo. Cuando la retina se daña, deja de enviar imágenes claras al cerebro, dando paso a defectos o pérdida de visión.

El tratamiento suele depender del grado de daño en la retina y de qué tan avanzado esté el problema. La mayoría de veces comprenden desde procedimientos con láser hasta cirugías complejas. Y en ocasiones, no se puede recuperar la visión por completo.

Para mejorar la forma en la que se trata esta afección, científicos han dado un paso importante dentro de la medicina regenerativa. Han logrado generar células endoteliales retinianas a partir de células madre, y en ensayos con ratones, consiguieron restaurar la función retiniana.

Un avance con células madre logró generar células endoteliales de la retina

Las células endoteliales de la retina son las células que forman la capa interna de los vasos sanguíneos que alimentan la retina. Ayudan a crear una barrera protectora, además de controlar el paso de oxígeno y nutrientes y mantienen los tejidos visuales sanos.

Recientemente, científicos de la Universidad de Duke han conseguido generar células endoteliales retinianas a partir de células madre pluripotentes inducidas. Cuando las administraron en modelos murinos de enfermedades en retina, estas células se integraron con el tejido dañado, favoreciendo la regeneración de los vasos sanguíneos.

También, permitieron la restauración de la función retiniana, al igual que demostraron su capacidad para formar tejido vascular retiniano funcional en cultivos de laboratorio. Los estudios se publicaron en la revista Nature Biomedical Engineering y fueron financiados por el Instituto Nacional del Ojo y la NASA.

«Utilizando células madre humanas, hemos generado las células que se encuentran en los vasos sanguíneos de la retina, allanando el camino para nuevos enfoques terapéuticos». Expresa Sharon Gerecht, profesora distinguida Paul M. Gross y catedrática de Ingeniería Biomédica en Duke.

Superando las barreras para mejores tratamientos

La retina tiene una barrera hemato-retiniana, encargada de regular el paso del oxígeno, nutrientes, agua y fármacos. Es la que protege el tejido frente agentes dañinos, pero también la que dificulta que puedan tratarse muchas enfermedades.

Regenerarla es especialmente difícil, pues está formada por una compleja red de células endoteliales retinianas, junto con astrocitos y pericitos. «Cuando este tejido vascular especializado comienza a deteriorarse, puede provocar numerosas enfermedades diferentes que conducen a la pérdida de visión».

Explica Parker Essweim, estudiante de doctorado del laboratorio de Gerecht y primer coautor del estudio. «Aunque existen fuentes de células endoteliales retinianas, poder generar un suministro continuo partiendo de cero podría ofrecer muchas ventajas a quienes trabajan en este campo».

regenerar
Créditos de imagen: iStock

Cómo se obtienen estas células

Actualmente, las células endoteliales de la retina se obtienen y cultivan a partir de pacientes reales, lo que eleva su precio y limita su oferta. Con el fin de reducir costos y ampliar el acceso, el laboratorio de Gerecht inició una investigación para comprobar si podían cultivarlas a partir de células adultas maduras reprogramadas.

Las cuales puedan convertirse en versiones primitivas de sí mismas, y después, que puedan diferenciarse en una amplia variedad de otros tipos celulares. Después de obtenerlas, comprobaron que eran capaces de organizarse y formar las mismas redes vasculares que existen de forma natural.

Tras exponerlas a bajos niveles de oxígeno y altas concentraciones de glucosa (condiciones propias de la retinopatía diabética), descubrieron que la barrera retiniana se deterioró casi de la misma manera que como se observa en los pacientes.

Dichas células se evaluaron como tratamiento en modelos murinos con vasos sanguíneos debilitados y desorganizados. Cuando se administraron antes de que perdieran la visión, pudieron incorporarse correctamente al tejido existente. Y contribuyeron a formar vasos sanguíneos más resistentes y con barreras funcionales.

El siguiente paso es que los científicos exploren el uso de estas células endoteliales retinianas, tanto para el desarrollo de nuevas terapias, como para la creación de modelos in vitro. Estarán indicados para el descubrimiento y ensayo de fármacos. Asimismo, los científicos han solicitado las aplicaciones terapéuticas basadas en células madre.


Comparte esta información en tus redes sociales

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo