Un estudio reciente revela el posible origen de la famosa señal ‘Wow!’

La legendaria señal ‘Wow!’, esa que fue recibida en 1970 por el radiotelescopio de la Universidad Estatal de Ohio, puede que ya tenga una explicación, según una reciente investigación.
Los avances científicos y tecnológicos que nuestra especie ha tenido a lo largo de estas décadas han sido impresionantes, puesto que, nos han abierto el panorama a nueva información que revela cómo funciona nuestro planeta y todo lo que lo rodea.
Estos avances tecnológicos han servido en gran manera en la carrera espacial, la cual ya lleva décadas tratando de surcar los confines del universo para resolver sus más profundos secretos.
Sin embargo, han existido ocasiones en las que ni la ciencia ni la tecnología es capaz de explicar lo que sucede en el cosmos. Tal es el ejemplo del suceso que ocurrió un 15 de agosto de 1970 en el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio, en uno sus escaneos rutinarios.
Gracias a las lecturas del astrónomo Jerry Ehman fue que se encontró este misterioso y muy intrigante mensaje en los datos recabados por el radiotelescopio Big Ear, los cuales captan señales de radio en letras y números que se interpretan como intensidades.
Esta serie de números y letras anómalos han sido durante todos estos años un misterio para la ciencia, pues nadie sabe de dónde proviene, pero los expertos sí teorizan sobre la posibilidad de que sea una señal extraterrestre debido a su naturaleza.
La señal en sí es una longitud de onda que se suele relacionar con átomos de hidrógeno neutro, esta es otra de las razones por las que se cree que proviene de extraterrestres.
Sin embargo, gracias a esa misma información y a estudios realizados en el Observatorio Arecibo de Puerto Rico antes de la terrible tragedia en agosto del 2020, cuando unos cables auxiliares causaron daños irreparables en la antena.

Los esfuerzos de los astrobiólogo Abel Méndez, los astrofísicos Kevin Ortiz y Jorge Zuluaga, mismo que son parte de instituciones importantes como la Universidad de Puerto Rico, Harvard, Cambridge y la Universidad de Antioquia.
Por mucho tiempo, expertos han tratado de explicar esta misteriosa señal bajo la premisa de que no son señales extraterrestres, sino, consecuencia de objetos celestes como cometas, interferencias de satélites nuestros o hasta basura espacial.
Recientemente, se han encontrado datos comprometedores del Observatorio Arecibo que abren una posible hipótesis del origen de esta señal sin la necesidad de involucrar a otra raza biológica y pensante.
El equipo de científicos encontró que esta señal ‘Wow!’ no es la única, sino que, otras señales muy parecidas, pero con menor intensidad, se repiten a las lecturas de este observatorio, el cual realizaba prácticamente el mismo trabajo que el Big Ear.
Las señales provenían de nubes frías de hidrógeno atómico, de las cuales se cree que llegó estas longitudes de ondas. Sin embargo, para que esto suceda debe intervenir una fuente de energía de radio brillante, la cual debe de provocar una excitación en los átomos de hidrógeno con un disparo de energía, algo así como un láser.
Claro que, esta explicación implica que para que la señal ‘Wow!’ llegara a nosotros tuvo que haber una alineación entre el telescopio de radiofrecuencias Big Ear, la nube de hidrógeno y el pulso de la fuente de energía, algo que también tendría que ser una casualidad muy grande.
La nueva hipótesis sirve como otra posibilidad ante este suceso misterioso, y la premisa nos dice que si se llega a captar otra señal exactamente igual, las posibilidades de que sean extraterrestres serían casi nulas.
