La inquietante teoría que explica por qué aún no hemos tenido contacto con civilizaciones extraterrestres

¿Somos los humanos la única civilización avanzada en el Universo? Es una pregunta que ha estado rondando la cabeza de muchas personas y por obvias razones, en la mente de científicos e investigadores que han puesto todo su empeño en descubrir si realmente estamos solos en el vasto Universo.
Hasta el momento, se sabe que el Universo tiene una edad aproximada de 14 mil millones de años, pero la duda que sigue latente es: ¿Por qué en todo este tiempo no hemos contactado con alguna civilización procedente de otra parte del espacio? Esto lo plantea la Paradoja de Fermi, y para responder a esta y otras preguntas, han surgido varias teorías, estando entre ellas la teoría del bosque oscuro, que resulta un tanto escalofriante.
Según se menciona en dicha teoría, en realidad existe una gran cantidad de civilizaciones alienígenas en todo el Universo, sin embargo, se mantienen escondidas, en silencio y son un tanto paranoicas, por lo que se presume que cualquier civilización que navegue por el espacio vería a otro tipo de vida inteligente como amenaza inevitable, por lo que terminaría por destruir toda vida naciente que haga notar su presencia.
Debido a esto, podría considerarse que el campo electromagnético sería relativamente silencioso, sin evidencia alguna de vida extraterrestre inteligente. Su autor, David Brin, describió esta hipótesis y se considera la posible solución de la Paradoja de Fermi, aunque es la menos probable.
Por ello, se llega a la conclusión de que existan varias civilizaciones alienígenas, y es probable también que algunas de ellas se escondan, pero lo que no es probable es que todas ellas prefieran mantenerse en el anonimato por miedo.
«Ni siquiera vemos ese mismo comportamiento en las culturas de la Tierra», menciona la astrofísica Moiya McTier. Sin embargo, no podemos asegurar nada de esto debido a que ni siquiera sabemos si realmente existen dichas civilizaciones, ya que cabe la posibilidad de que realmente todo esté oculto o de que haya una amenaza para todos allá afuera.
Según la Paradoja de Fermi, el Universo tiene una edad de casi 14 mil millones de años, mientras que el sistema solar apenas cuenta con 4.600 millones de años. En el tiempo restante, pudieron haberse desarrollado civilizaciones tecnológicamente avanzadas capaces de explorar el Universo, pero ni siquiera hemos encontrado rastros de alguna de ellas.
«Hay tantas posibles soluciones superpuestas a la paradoja de Fermi», comenta McTier. No se sabe con certeza qué es lo que pasó con las civilizaciones o si somos la única en el Universo.
«Lo único que dice la Paradoja de Fermi es que las civilizaciones son raras. No te dice por qué son raras», afirma Ian Crowford, científico planetario y astrobiólogo de Birkbeck. «Una de las soluciones es: sí, están todas ahí fuera, pero se esconden. Si se delatan, alguien vendrá y los destruirá».

Sin embargo, así como hay puntos a favor, también hay otros en contra, ya que, como se mencionó al principio, no es sencillo mantener oculta a una civilización que está tan tecnológicamente avanzada, pues, poniendo como ejemplo que la humanidad ha estado emitiendo señales de radio hacia el vacío, se trataría de un excelente rastro fácil de detectar para cualquier civilización extraterrestre.
Si bien otra de las preguntas es: ¿Por qué si existen, alguna otra civilización no nos ha atacado? O en su caso, puede ser que hayan optado por permanecer pacíficos, con la esperanza de que se pudiera entablar un diálogo, y probablemente, ellos piensan lo mismo.
No obstante, el otro probable escenario es que simplemente no haya nadie más allá afuera, y la vida en la Tierra sea tan solo un hecho extraordinario, una rareza que no ha logrado replicarse en ningún otro rincón del universo.
