¿Einstein creía en los extraterrestres? Una carta de 1952 revela la respuesta

¿Qué pensaba Albert Einstein sobre los extraterrestres? La carta de 1952 donde lo explica
Albert Einstein fue uno de los genios científicos más reconocidos del mundo gracias a su teoría de la relatividad y su premio Nobel en Física.
Siempre tuvo gran interés en conocer más sobre el universo y todo lo que abarca el cosmos con base en la física cuántica, lo interesante de todo esto es que nunca se interesó por averiguar si existía vida más allá de la Tierra. Pese a que Einstein era una persona sumamente curiosa, y lejos de molestarle que la gente lo cuestionara, al contrario, mostraba interés a las preguntas y trataba de ser concreto con sus respuestas.
Para cuando empezó a ponerse de moda los temas de los OVNIS en Estados Unidos, estamos hablando en la década de los 50 con la ufología (Estudio de Objetos voladores no identificados) el reverendo Louis Gardner mando una carta a su amigo Einstein, que en aquel entonces su opinión tenía mucho valor, imagínate la opinión del ganador del premio nobel a la Física, por supuesto que Einstein debería responder a esta inquietante pregunta.

El reverendo preguntó a su amigo Einstein: «¿Crees que los platillos vienen del espacio, de Marte o de Venus?», preguntó. «¿O crees que los ovnis son algún tipo de experimento de tecnología militar creado por la Fuerza Aérea o bien los amigos de Estados Unidos?».
La respuesta de Einstein
Cabe destacar que Einstein ya era toda una personalidad pública, y reconocida a nivel mundial, pues acababa de impresionar con su teoría de la relatividad y también había ganado, como ya te lo mencionamos, el “Premio Nobel de Física”.
Einstein respondió al reverendo el 23 de julio de 1952: «Esas personas han visto algo. Qué es, eso no lo sé, y tampoco tengo curiosidad. Atentamente, Albert Einstein».

La respuesta, pese a que decepcionó bastante, al reverendo este no se sorprendió, más bien ya era de esperarse esa respuesta porque cinco años antes de las preguntas del reverendo Gardner, supuestamente le presentó a Einstein pruebas reales de un platillo volador, a lo cual mostró desinterés. En conclusión, el tema no le interesaba par nada al Premio Nobel de Física de 1921.
