¿Dónde hacen sus nidos las polillas en tu casa y cómo acabar con ellas?

Nuestra casa suele ser el refugio perfecto para ciertos insectos que se llegan a infiltrar sin necesidad de ser invitados, en donde encuentran las condiciones óptimas para proliferar, como un ambiente fresco, sin humedad y disposición de comida.
Sin embargo, para nosotros los humanos nos resulta repugnante encontrarlos y hacemos todo lo posible para eliminarlos.
En esta ocasión te contaremos algunos detalles interesantes de las polillas, en dónde puedes encontrar sus nidos dentro de tu hogar y qué hacer para eliminar este tipo de plaga de manera definitiva.
Las polillas son insectos que pertenecen al grupo de los lepidópteros, que al igual que las mariposas son polinizadores. Una característica que la diferencia de las mariposas nocturnas, es que cuando se encuentran en reposo colocan sus alas de manera vertical.
Actualmente, se conocen aproximadamente 150 mil especies en todo el mundo y se cree que, por cada mariposa nocturna, hay cerca de 8 polillas, según datos de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador.
De manera general, estos insectos se caracterizan por medir entre 0.6 a 1 centímetro de longitud, tener alas con escamas de color café grisáceo, ocres o terrosos y ser insectos que suelen descansar durante el día y permanecer activos durante la noche, además de notar más su presencia durante temporada de lluvias.
Estos pequeños insectos llegan a entrar a nuestra casa debido a que son atraídos por la luz generada por focos y lámparas durante la noche, que para ellos es super estimulante.
Sin embargo, se considera inofensivos para los humanos, aunque pueden causar daños materiales a nuestra ropa y otras fibras de origen animal o vegetal, como la lana y la seda; o introducirse en bolsas de cereales y semillas, como el arroz, avena, nueces, entre otros.
Además de producir una especie de cubierta de seda o capullos tejidos a medida que se alimentan, que causa repugnancia cuando llegamos a encontrarlos, puesto que es un hábito antihigiénico.

¿En dónde puedo encontrar las polillas dentro de mi hogar?
Dentro de nuestro hogar, es muy común encontrar polillas dentro de lugares oscuros como:
-Rincones alejados de la luz, como las esquinas de la casa.
-En la alacena, ya sea dentro de este tipo de muebles o infiltrados en las bolsas de comida como cereales, semillas, pastas, o en lugares con restos de comida o migajas de pan o tortilla.
-En el armario o ropero, ya que existen ciertas especies como las polillas de la ropa, de la lana o de la piel, que se alimentan de fibras de origen natural como la lana, la seda, la piel y las plumas y otro tipo de células muertas.
-Chimeneas o tubos de desagüe, algunas especies de polillas suelen hacer sus nidos en lugares oscuros y secos, donde dejan sus huevecillos que después se convierten en larvas.
¿Qué hago para eliminarlas?
De manera general, lo mejor es realizar una limpieza de manera frecuente, en lugares poco concurridos del hogar, sacudir muebles que casi no tienen movimiento y ropa que no usamos con frecuencia.
Si has encontrado polillas o señas de que estuvieron en algunos muebles, se aconseja aspirar el lugar y limpiar con jabón o una solución de vinagre, de esta forma también se ahuyentara su presencia.
Algunos expertos también aconsejan colocar ajos en las alacenas de la cocina, puesto que funcionan como un repelente natural ante las polillas.
¡No las mates!
Si encuentras polillas dentro de tu hogar, lo mejor es recogerlas con cuidado, con ayuda de un traste y reubicarlas en el jardín, ya que son importantes para el medio ambiente.
Tienen una gran labor en el ecosistema, puesto que se caracterizan por ser polinizadores nocturnos de gran diversidad de flores, que por lo general son flores blancas aromáticas. También juegan un papel importante en la cadena alimenticia, ya que son presas de aves y algunos mamíferos, que consumen tanto la palilla adulta como sus larvas.
Solo en casos extremos, cuando la plaga de polillas sea demasiado grande, se recomienda utilizar algún insecticida, solo recuerda aplicarlo con cuidado para no sufrir consecuencias o llamar a un exterminador de plagas.
