Accidente de Chernóbil: Lo que NADIE te cuenta sobre el peor desastre nuclear de la historia

Era el año de 1986 cuando en Ucrania ocurriría la peor catástrofe nuclear de toda la historia. El accidente de Chernóbil ha sembrado muchas dudas y fue una de las huellas imborrables de la humanidad, pues acabó con cientos de vidas y hasta el día de hoy sigue afectando la radiación.
Ya han pasado 38 años del accidente nuclear de Chernóbil y sigue conmocionando al mundo, debido a que no solamente involucraría al país de Ucrania, sino también a la toda poderosa Unión Soviética, que a raíz de este evento se vería afectada hasta su caída.
¿Quién fue el culpable de este accidente?, ¿cuáles fueron las mutaciones genéticas que esto provocó? Aquí te diremos todos los secretos que envuelven una de las peores tragedias registradas en la historia, comparada solamente con los ataques a Japón en la Segunda Guerra Mundial.

El accidente de Chernóbil: Se cumplen 38 años de esta catástrofe
Exactamente, el 26 de abril de 1986, el reactor 4 de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin explotaría, contaminando a 142 km² y afectando a países como Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Estos condensadores ubicados en la fábrica de Ucrania tenían combustible de uranio, fue la principal causa del sobrecalentamiento y posterior explosión.
Además, no contaban con la seguridad necesaria, carecían de contención que es una cúpula de hormigón que sirve para encerrar la radiación. Al no contar con esta importante estructura en la planta, los elementos radiactivos, como el plutonio, cesio y yodo, se esparcieron rápidamente en el medio ambiente.
Por la radiación liberada, hubo que evacuar a más de 300.000 personas de sus hogares. Sin embargo, era tarde, pues la explosión provocó efectos secundarios que posteriormente acabarían con sus vidas, pues una de las enfermedades que más se registró fue el cáncer de tiroides y un sinfín de enfermedades psicológicas.
Esto significaba una tragedia mundial que tenía que ser limpiada lo más rápido posible, por ello 600 000 personas que se hicieron llamar “liquidadores” fueron a la zona a descontaminar. Tuvieron que realizar misiones titánicas para poder acabar con el fuego y la radiación que emergía cada segundo hasta llegar a los 1000 metros de altitud. Usaron toneladas de materiales como el plomo, arena y arcilla para absorber la radiación. Actualmente, la central nuclear está desmantelada y para entrar hay que pasar un estricto control y descargos de responsabilidad.

