Estos son los 3 hábitos que te impiden ser feliz, según la ciencia

Ser feliz es el sueño que muchas personas tienen desde que son pequeños, sin embargo, se trata de un concepto que no está definido y por lo tanto, cada individuo posee una idea distinta acerca de qué es la felicidad, pero hay una manera de alcanzar ese estado de plenitud y bienestar que tanto buscamos mediante pequeñas acciones diarias que nos pueden brindar esa felicidad que tanto buscamos.
Se entiende por felicidad a ese estado de ánimo positivo que, como te mencionamos, todos buscamos, pero es subjetivo y varía de persona a persona, pues los hechos autopercibidos que nos pueden causar este estado no provocarán lo mismo en otros temperamentos. El famoso filósofo griego Aristóteles coincidía con el hecho de que todos deseábamos ser felices, pero a la hora de explicar cómo podemos llegar a serlo, los puntos de vista empezaban a discrepar.
De igual manera, Aristóteles sostenía que las personas concuerdan en llamar felicidad a la unidad presupuesta de los fines humanos, el bien supremo, el fin último, pero es difícil de describir y mantener; no obstante, estos no son perseguidos por sí mismos, sino que son medios para alcanzar la felicidad misma.

Sin embargo, a pesar de que no se trata de un concepto establecido, sí existen ciertas actitudes o hábitos que llevamos a cabo y nos impiden ser felices o sentir bienestar, por lo que es necesario eliminarlos para de esta manera, alcanzar la felicidad.
De acuerdo con la ciencia, existen 3 hábitos que no te dejan ser feliz, y para que puedas identificarlos y eliminarlos de tu vida, te compartiremos cuáles son esos hábitos.
Estos son los hábitos que no te permiten ser feliz, de acuerdo con la ciencia
Obsesionarse con la idea de ser feliz todo el tiempo
Nuestro estado de ánimo y las emociones que experimentamos cambian todo el tiempo, no es posible permanecer felices a cada momento. Entre ellas, se encuentran el enojo, la tristeza y otras emociones que no son del todo positivas, pero que son parte de nuestro día a día.
La psicóloga clínica Lecina Fernández Moreno menciona en su libro Ilusión positiva: Una herramienta casi mágica para construir tu vida que: «La experiencia vital está ligada de forma inherente a otros aspectos menos agradables, como el dolor o el malestar. Vivir supone afrontar situaciones personales y las circunstancias del entorno».
En vez de obsesionarte con la felicidad permanente, aprende a disfrutar los pequeños momentos que te causan bienestar, como escuchar tu música favorita, admirar el paisaje o reír con tus seres queridos.
Ver la felicidad como último destino
De acuerdo con Arthur C. Brooks, académico de la Universidad de Harvard y especialista en Liderazgo y Felicidad, una de las costumbres que impiden la felicidad es la «Falacia de la llegada».
«Mucha gente piensa que, una vez que aprendan sus habilidades, una vez se establece en la vida, todo estará bien, pero eso es un falacia que en mi campo llamamos ‘La falacia de la llegada’… En última instancia, el objetivo no es la felicidad porque la felicidad no es un destino; es una dirección. La forma en la que somos felices tiene relación con cosas que suceden fuera de nosotros, pero tienen más que ver con nuestra vida interior».
Tener baja tolerancia a la frustración
Cuando se tiene una baja tolerancia a la frustración y al malestar se origina incertidumbre e inseguridad, los cuales derivan en alteraciones psicológicas y físicas, como el insomnio, el estrés, la falta de concentración, ansiedad y depresión (mentalmente), y de manera física, esto puede traducirse en temperamentos hostiles que conlleven a agresiones físicas, según información de Gaceta UNAM.
Es de vital importancia que, si queremos ser felices, identifiquemos estos 3 malos hábitos y los eliminemos de nuestra vida, para así, dejarle el paso libre a la felicidad y el bienestar en todos los aspectos.
