La sorprendente vitamina que ayuda a la coagulación de la sangre y previene enfermedades cardiovasculares

El sistema circulatorio es uno de los sistemas que se encuentran en el cuerpo humano y es esencial para el correcto funcionamiento de este, ya que es el encargado de transportar oxígeno, nutrientes y hormonas a las células y elimina los productos de desecho, como el dióxido de carbono. Por ende, la circulación sanguínea es de vital importancia para proporcionar los nutrientes necesarios al cuerpo, por lo que un pequeño problema en la circulación, como la coagulación, es capaz de desencadenar afecciones cardiovasculares más graves.
La coagulación se produce cuando la sangre pierde su liquidez y adquiere la consistencia de un gel, para formar un coágulo. Este forma parte del sistema inmune, pues juega un papel importante cuando el cuerpo sufre heridas donde los microbios que podrían causar algún problema son atrapados en coágulos sanguíneos, formados por las plaquetas y algunas proteínas que trabajan en conjunto para proteger al cuerpo de organismos invasores, aparte de que cumplen la función de detener el sangrado. Sin embargo, si estos coágulos se forman en el lugar equivocado o de manera inadecuada, puede desencadenar que estos se conviertan en un peligro para la persona.

No todos los coágulos son iguales, ni se forman en el mismo lugar. Todos ellos tienen un nombre específico relacionado con la ubicación y los efectos que producen. Pongamos por caso el tromboembolismo, que son los coágulos que se forman en las piernas o en los pulmones; la trombosis venos hace referencia a los coágulos que se forman en venas profundas, en piernas o brazos. Y la embolia pulmonar se produce cuando los coágulos se quedan atascados en los pulmones.
Como podemos ver, la coagulación es muy importante en el correcto funcionamiento del cuerpo humano, pero debe tener un equilibrio para que no existan problemas. Y para evitar este tipo de complicaciones, es necesario mantener hábitos de vida y alimentación saludables, lo que incluye una dieta equilibrada y rica en minerales y vitaminas, donde la principal estrella es la vitamina K, pues juega un papel crucial en el proceso de coagulación de la sangre.
Esta vitamina se encuentra almacenada en órganos como el hígado, cerebro, corazón, páncreas y en los huesos. Es necesaria para que el hígado produzca proteínas que participan en el proceso de coagulación, y si no hay una cantidad suficiente de vitamina K en este órgano, el hígado es incapaz de producir dichas proteínas de coagulación (factores II, VII, IX y X), los cuales provocarían problemas de índole hemorrágica.
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Edith Cowan (ECU), el cual fue publicado en la Revista de la Asociación Estadounidense del Corazón se llegó a la conclusión de que una dieta donde predomina la vitamina K es capaz de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la aterosclerosis en un 34%. Para lograr dicho resultado, se tomó a 50 mil participantes durante 23 años. Y para evitar la deficiencia de esta vitamina, se aconseja consumir verduras de hoja verde como las espinacas, col, acelga, perejil, lechuga; verduras crucíferas, como las coles de Bruselas, brócoli, coliflor y repollo; además de alimentos de origen animal como el pescado, hígado, carne de res y huevos, sin olvidar los cereales.
