¿Cuál es la diferencia y cómo puedo detectar un queso real de una imitación?

Los quesos, en sus diversas presentaciones, son productos ampliamente consumidos y preferidos por muchos por su exquisito sabor y la diversidad de preparaciones que se pueden realizar con ellos, dándole un toque y sabor especial a cada una de las comidas en las que se suelen agregar, como en una deliciosa hamburguesa con queso cheddar, unas enchiladas con queso blanco, una sopa azteca con queso Oaxaca o queso suizo para una tabla de quesos.
Sobre este tipo de productos, en el mercado nos es posible encontrar una gran variedad de marcas y presentaciones, cuya preferencia es a elección del consumidor. Asimismo, de entre toda la diversidad que podemos elegir, existen los quesos auténticos y las imitaciones, los cuales tienen diferencias muy importantes en su elaboración, así que, si todavía no sabes qué es lo que los distingue y cómo detectar esto, te invitamos a seguir leyendo este artículo, pues a continuación te contaremos todos los detalles.

¿Cuál es la diferencia entre un queso real y una imitación?
En general, los quesos reales y las imitaciones se distingue porque estos se elaboran con ingredientes y/o procedimientos diferentes. En el caso de los quesos auténticos, como bien sabemos, estos se elaboran a partir de leche fresca o en polvo y, por lo tanto, sus nutrientes, como la proteína y la grasa, deben provenir exclusivamente de este alimento; por ejemplo, en el caso de la grasa que compone a los quesos auténticos, estos deben tener solo grasa butírica, que es la propia de la leche de vaca.
Por otra parte, las imitaciones no son quesos, sino formulaciones que no provienen de la leche de vaca, en cuyo caso se sustituyen los nutrientes de este alimento por alternativas no lácteas. Es decir, reemplazan la grasa de la leche y la proteína de la leche, o ambas, de manera parcial, o total, con componentes como almidón, grasa vegetal, concentrados de proteína (caseína y caseinatos) y otros aditivos, lo que permite reducir el costo de producción y, por lo tanto, los productos finales son más baratos, según nos explica la PROFECO.
Debido a esto mismo, también se específica que las imitaciones de quesos suelen tener más agua, menos proteína y más carbohidratos, en comparación con los quesos auténticos, por lo que, en términos de la cantidad de estos nutrientes que se consumen en una misma porción, los quesos reales son más saludables.
¿Cómo puedo detectar un queso real de una imitación?
Detectar un queso real de una imitación es muy sencillo, pues la norma NOM-051-SCFI/SSA1-2010 establece que todos los productos que son una imitación de queso, sea cual sea su tipo, debe ostentar la palabra “IMITACIÓN” en la parte superior izquierda de la superficie principal de exhibición, al principio en mayúsculas, en negrillas, en fondo claro, en un tamaño del doble al resto de la denominación.
Esto permite evitar el engaño al consumidor al reconocer específicamente si se están llevando a casa un producto auténtico o una imitación.
