¿Qué pasa si bebes el líquido de las latas de conservas?

Los productos enlatados se han vuelto indispensables en la actualidad, ya que sirven para mejorar, agregar valor o lograr una ventaja para el consumidor, como proteger las vitaminas, minerales y sabores de los alimentos con su empaque fuerte y seguro. También, el diseño opaco del envase impide el paso de la luz y con ello aumenta la vida de anaquel en el producto. Y por supuesto, gracias a este empaque es que se pueden consumir todos los días del año y no sólo en los tiempos de cosecha.
Además de alargar la vida de almacén de los productos y preservar muchos nutrientes importantes, los alimentos enlatados tienen mucho que aportar en la lucha contra el desperdicio de la comida, el cual es uno de los grandes desafíos den la actualidad y seguramente lo seguirá siendo en el futuro.
A pesar de todos estos beneficios, también los alimentos enlatados suponen un riesgo para la salud, podemos mencionar que el peligro, desde este punto de vista, no reside en el contenido, si no en el contenedor, ya que una gran cantidad de latas metálicas están recubiertas de un componente químico llamado Bisfenol A (BFA), el cual evita la oxidación pero también está relacionado con la alteración hormonal, la obesidad, las enfermedades cardiacas, la diabetes tipo 2 e incluso con algún tipo de cáncer, entre otras.
Por otra parte, el líquido que tiende a traer la lata de conservas (salmuera, aceite o en el caso de las frutas, jarabe), sirve para mantener los alimentos frescos y sabrosos durante un largo periodo. Pero ¿es bueno ingerir este líquido? Aquí te lo explicamos.

¿Se puede ingerir el líquido de conservas?
En primer lugar, tenemos los alimentos que tienen el líquido hecho de agua con sal; suelen contener claramente una alta cantidad de sodio. La salmuera, término como se le conoce a esta mezcla, ayuda a aumentar significativamente el contenido de sal en los productos, y es por esto por lo que es un peligro ingerirlo y sobre todo para las personas que deben limitar el consumo de sal.
En segundo lugar, tenemos el líquido que se encuentra en las latas de legumbres; como garbanzos, alubias, o lentejas. Es en ese líquido donde estos productos suelen liberar algunos nutrientes como fibra dietética, vitamina B, hierro, fósforo, potasio y otros antioxidantes. Es por ello que al beber ese líquido podrás beneficiarte de todo esto. Pero también, es importante recalcar que puede haber (en el líquido) aditivos o sal adicional, así que mejor leer la etiqueta de la lata.
En tercer lugar, tenemos el aceite; algunas conservas lo contienen, esto dependiendo de la marca y el producto en sí. Puede que contenga una buena cantidad de grasas que ayudan a nuestro cuerpo, pero no todos los aceites son iguales. Algunos contienen grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, mientras que otros tienen grasas saturadas o grasas trans, las cuales están asociadas a enfermedades del corazón.
Y, en cuarto lugar, el almíbar; el cual está en las conservas de frutas y tiene un alto nivel de azúcares añadidos, esto representa un problema para quienes intentan reducir el consumo de azúcar. Es por esto que, si llevas un control de azúcar, lo mejor será que no bebas ese líquido de las conservas de frutas.
