La mejor manera de aprovechar las cáscaras de melón: no las desperdicies

El melón es una de las frutas más solicitadas a la hora del desayuno, debido a su dulce sabor y alto contenido de agua, resulta ideal para iniciar un buen día.
Cucumis melo, llamado comúnmente melón, es una especie de la familia de las cucurbitáceas. Domesticada hace más de cuatro mil años en la región mediterránea oriental y Asia occidental, el origen exacto de la especie silvestre es aún desconocido.
Para poder disfrutar de este delicioso fruto, las personas solo consumen la pulpa (mesocarpo), eliminando las semillas y la cáscara (exocarpo), siendo esta última, una de las partes más desperdiciadas del melón.
¿Cómo utilizar las cáscaras del melón?
Si bien muchas personas pueden pensar que la cáscara de melón no sirve para nada, tirándola directo al bote de basura, está práctica es del todo incorrecto y aquí te diremos la mejor manera de aprovechar estos desperdicios orgánicos.
Consumo
Las cáscaras del melón ayudan a tener una buena digestión por su alto contenido en fibra y agua, previniendo el estreñimiento, lo que lo vuelve a esta parte del melón ideal para el consumo en batidos, añadiendo la parte blanca que se encuentra entre la pulpa y la capa externa.
Otra forma de consumir la cáscara de melón, es picar en pequeños trozos y poner a hervir o realizar una infusión. Una vez que el líquido se haya enfriado lo suficiente, está bebida será ideal para comparar tu desayuno.
Abono
También se puede aprovechar la cáscara de melón en la realización de composta o abono para el sustrato de nuestras macetas.
Gracias a la cantidad de minerales con los que cuenta este jugoso fruto, su descomposición sobre una cama de tierra será ideal para que nuestras plantas absorban los nutrientes necesarios.
Alimento para animales
En muchos lugares (principalmente granjas), los desechos orgánicos del melón, son utilizados para alimentar a diversos animales, en especial a los cerdos.
¿Cuáles son los beneficios del consumo de melón?
El melón no solo es una fruta jugosa y refrescante de un teniente delicioso sabor dulce, está contiene gran cantidad de vitaminas y minerales con múltiples propiedades y beneficios para la salud.
De acuerdo con un artículo, «el consumo de melón nos aporta agua, vitaminas A, B, C y E, ácido fólico, fibra, además de minerales como calcio, hierro y potasio; todos estos componentes favorecen a mantener hidratado nuestro el cuerpo, al mismo tiempo que consumimos una botana dulce baja en calorías, eliminar toxinas, entre otros múltiples beneficios».
Hoy en día, el melón es considerado uno de los frutos más grandes, con un peso que oscila entre los 700 gramos, llegando a alcanzar hasta los 4 kilogramos. La corteza varía en textura y color (verde, amarilla, anaranjada o incluso blanca), al igual que la pulpa (de blanco amarillento a naranja, pasando por verde), dependiendo de la variedad.
Así que ahora ya lo sabes, la próxima vez que consumas un plato de melón, no tires las cáscaras y aprovéchalas al máximo.
