Cómo limpiar el rallador: 3 trucos infalibles para eliminar los residuos de comida fácilmente

A la hora de cocinar, existen gran cantidad de utensilios que facilitan la realización de diversos platillos, logrando disminuir el tiempo invertido en realizar esta tarea. Dado es el caso de la olla exprés, que logra la cocción de la carne en menor tiempo, minimizando también, el consumo de gas.

Pero este no es el único objeto que nos facilita la vida. El rallador, es un instrumento altamente utilizado en la cocina, el cual se puede usar en la elaboración de ensaladas, así como, rallar de una forma rápida y práctica el queso o bien, hacer tu propio pan molido.

Este práctico utensilio de cocina fue diseñado en la década de 1920 por Maximilien Bircher-Benner en colaboración con la empresa argoviana Egloff & Co.

Su mecanismo de acción se basa en desmenuzar alimentos sólidos mediante el restregamiento de frutas, verduras, pan duro, etc. Suele ser un objeto elaborado con acero que funciona gracias a la fricción del alimento sobre la superficie rugosa y con perforaciones del rallador, obtiene el producto rallado en su parte inferior.

Lamentablemente, la forma de limpiar este práctico utensilio de cocina no es tan fácil como su uso, debido a que, el alimento suele quedar atrapado ente los hoyos de la superficie del rallador y, a la hora de pasar la fibra, el filo de estas perforaciones hace que el estropajo se rompa. Sin embargo, existen diversas maneras que, seguramente te facilitarán esta tarea.

¿Cómo limpiar el rallador de forma segura?

Olvídate de maltratar la fibra de los trastes y obtén excelentes resultados con los siguientes trucos.

Pan duro

Si olvidaste lavar tu rallador y los residuos de comida se adhirieron entre los huecos del mismo, puede arrancar fácilmente la comida pegada con ayuda de pan duro.

Siempre que queden sobras de pan, asegúrate de guardarlas en algún lugar donde tengan la suficiente ventilación y poca o nula humedad, para evitar la aparición de moho. Pasado los días, este obtendrá una consistencia dura, ideal para facilitar el lavado del rallador.

Lo único que tienes que hacer es moler el pan con ayuda del rallador y poco a poco, los residuos de comida se desprenderán, además, este truco también disipará los malos olores, sobre todo si se trata de ajo, jengibre, nuez moscada, cáscara de limón, etc.

Cepillo de dientes

Muchas veces no contamos con una gran variedad de herramientas para el lavado de nuestros trastes, resumiendo el equipo implementado a un par de fibras y esponjas.

Sin embargo, en la mayoría de los hogares suele haber cepillos de dientes, los cuales resultan grandes aliados en la cocina a la hora de limpiar pequeñas superficies; dado es el caso de los ralladores.

Para ello, solo debes colocar el rallador bajo el grifo y con ayuda de un cepillo de dientes (exclusivo para la cocina) y detergente para trastes, lava perfectamente toda la superficie, haciendo énfasis entre los huecos para poder eliminar los residuos de comida.

Patata

Cuando se utiliza el rallador para rallar queso, la consistencia de este último hace que se adhiera a la superficie metálica y se forme una plasta difícil de retirar, pero, las papas serán tu mejor aliado.

Corta una patata por la mitad y rállara; el jugo del tubérculo hará que se desenganchen los restos de alimento. Una vez que desaparezcan los residuos de queso, lava enseguida y deja secar.

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