¿Qué está vigilando? Esta impresionante nebulosa oscura parece un centinela cósmico en medio del universo

La Nebulosa del Cono vista por el VLT. (Créditos: ESO).

Si te tiras sobre el gras en una noche despejada y empiezas a mirar atentamente verás que muchas cosas empiezan a tomar forma, algo que se da porque tu mente está tratando de dar sentido a lo desconocido (fenómeno conocido como pareidolia). Lo mismo ocurre con una hermosa imagen publicada por el Observatorio Europeo Austral (ESO): una nebulosa oscura que a primera vista parece un centinela vigilando las estrellas.

La imagen de la ESO muestra una nebulosa oscura de 7 años luz de longitud que parece un centinela oscuro en medio del espacio. Se la conoce como la nebulosa del Cono, parte de un complejo mayor situado a 2.500 años-luz de distancia llamado NGC 2264. La nueva imagen procede del Very Large Telescope de ESO para celebrar el 60 aniversario del observatorio.

Aunque la imagen aparenta ser la figura de un feroz centinela, no es un destroza mundos, contrario a esto, es una región violentamente fértil donde florecen estrellas. Como mencionamos al principio, al mirar en la oscuridad del espacio, encontrarás todo tipo de formas que despiertan la imaginación. La nebulosa se muestra oscura debido a que el brillo de las estrellas queda oculto en el polvo y solo se pueden ver en el infrarrojo o longitudes de onda no visibles al ojo humano.

La nebulosa del Cono, así bautizada porque, en las imágenes terrestres, tiene forma cónica, reside en una turbulenta región de formación estelar. Su aspecto de pilar es un ejemplo perfecto de las formas que pueden desarrollarse en nubes gigantes de gas molecular frío y polvo, conocidas por crear nuevas estrellas. Esta espectacular imagen se obtuvo gracias al instrumento Focal Reducer and low dispersion Spectrograph 2 (FORS2) del Very Large Telescope (VLT) de ESO.

Esta región fue estudiada anteriormente por el Telescopio espacial Hubble. Como se puede ver en la siguiente imagen, tomada por la Cámara Avanzada de Sondeos (ACS) a bordo del Hubble de la NASA, aparece con mucha más luz que la del VLT. La diferencia de la imagen se debe a que ambos observatorios tienen campos de visión distinto. El rango de longitud de onda de la ACS se extiende desde el ultravioleta, pasando por el visible y hasta el infrarrojo cercano. Desde que se puso en marcha a este instrumento se ha multiplicado por diez el potencial del Hubble para nuevos descubrimientos.

Nebulosa del Cono/NGC 2264. (Crédito: NASA, H. Ford (JHU), G. Illingworth (UCSC/LO), M.Clampin ( STScI ), G. Hartig ( STScI ), el equipo científico de ACS y la ESA).

«La radiación procedente de estrellas jóvenes y calientes [situadas más allá de la parte superior de la imagen] ha erosionado lentamente la nebulosa a lo largo de millones de años. La luz ultravioleta calienta los bordes de la nube oscura, liberando gas en la región relativamente vacía del espacio circundante», se lee en el sitio web del Hubble. «Allí, la radiación ultravioleta adicional hace que el gas de hidrógeno brille, lo que produce el halo rojo de luz que se ve alrededor del pilar. Un proceso similar ocurre a una escala mucho menor con el gas que rodea a una sola estrella, formando el arco en forma de arco que se ve cerca de la parte superior izquierda del Cono».

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