Alerta por ‘palomas zombis’: De qué se trata este aterrador fenómeno

La industria cinematográfica ha utilizado el concepto que la humanidad tiene de «zombi» para realizar impactantes y entretenidos proyectos que han llegado a la gran pantalla.

Definitivamente, a nadie le gustaría vivir un apocalipsis zombi, sin embargo, la naturaleza tiene peculiares enfermedades en animales que, nos hacen cuestionar si esto está realmente alejado de la humanidad, como creemos.

Organismos parasitarios y oportunistas infestan a gran cantidad del reino animal, haciendo que, los individuos presenten comportamientos aterrorizantes como los «muertos vivientes» que se presentan en la gran pantalla.

Así es como el Reino Unido emite una alerta por una enfermedad viral que aqueja a las palomas de la región, se trata de paramixovirus, conocido también por PPMV o enfermedad de Newcastle.

Esta enfermedad afecta la conducta del ave, presentando síntomas neurológicos, provocando que el cuello del animal se tuerza y sus alas se ven afectadas; características que han hecho que la sociedad las llame «palomas zombis».

El virus es altamente contagioso y se ha propagado con rapidez, por lo que, lamentablemente se han tenido que sacrificar a varios individuos.

Otros síntomas que acompaña a la enfermedad además del cuello torcido y las alas es la presencia de heces verdes, pérdida de peso, temblores constantes, parálisis en las patas con reticencia a moverse o comer y se la pasan caminando en círculos o zigzag.

«Ha habido un aumento en la cantidad de palomas en tierra que ingresan al Refugio de Animales de JSPCA en las últimas semanas, muchas de las cuales han mostrado signos neurológicos como torcer el cuello, dar vueltas o no poder pararse», expresó el portavoz del Refugio de Animales de JSPCA, en la isla de Jersey.

El medio por el cual se propaga el virus es (principalmente) a través de las heces, sin excluir otras secreciones y, el virus tiende a tener mejores condiciones adaptativas y de supervivencia en temporada invernal, por lo que, durante el invierno existe un repunte de casos.

De acuerdo a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la enfermedad fue descubierta en 1926 y el virus se transmite durante el periodo de incubación y por un breve tiempo durante la recuperación.

«Las aves de la familia de las palomas pueden transmitir el virus de modo intermitente durante un año o más. Otras aves salvajes, como los cormoranes, por ejemplo, han mostrado asimismo que pueden causar brotes en las aves domésticas», advierte la OMSA.

Una vez que el virus acaba con la vida del ave, este permanece en todas las partes del cadáver, lo cual resulta sumamente riesgoso para los demás individuos de esa población, pudiendo infectar al resto de palomas en un periodo de 2 a 3 días.

¿Cuáles son los riesgos para los humanos?

Uno de los riesgos directos es que puede causar conjuntivitis en el hombre, aunque su sintomatología suele ser leve.

Pero también afecta el sector económico, pudiendo infectar a especies de aves que son comercializadas, al igual que aquellas que se tienen de animales de compañía.

Por estos motivos, se ha invitado a la población del Reino Unido a reportar cualquier avistamiento sospechoso de un ave infectada.

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