Cuáles son los efectos perjudiciales del cloro en las piscinas o albercas

La mayoría de las personas disfrutan de pasar su tiempo libre en algún sitio de recreación acuática, ya sea en las piscinas, albercas o parques, así que todos reconocemos muy bien ese característico olor a “cloro” que se suele desprender del agua de estos lugares.

¿Para qué sirve el cloro en los sitos de recreación acuática?

Aunque algunas veces puede resultar molesto, es indispensable que el agua de estos sitios se trate con cloro (u otro químico) para propiciar la desinfección, es decir, la eliminación de los microorganismos que podrían estar alojados en el agua y que potencialmente enferman al humano.

Este tratamiento para desinfectar el agua es la estrategia principal para prevenir las enfermedades transmitidas por el agua en los sitios de recreación acuática. Nosotros nos podemos enfermar al tener contacto, tragar o inhalar agua contaminada con microorganismos patógenos.

Según describen los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) los microorganismos (bacterias, parásitos y virus) que causan enfermedades gastrointestinales son los que más comúnmente suelen transmitirse de esta manera. Y hay una buena razón.

«Las personas que ya están enfermas con diarrea suelen tener alrededor de 0.14 gramos de excremento (similar a unos pocos granos de arena) en su cuerpo. Cuando una persona que está enferma con diarrea entra en el agua, esa pequeña cantidad de excremento que está en el cuerpo puede ser arrastrada por el agua a su alrededor y contaminarla con microorganismos. Si alguien más traga el agua contaminada, se puede infectar», explican los CDC.

También se reporta que las infecciones respiratorias, de la piel, oído y ojos pueden ser enfermedades transmitidas por el agua contaminada.

¿Cuáles son los efecto secundarios del cloro en las piscinas o albercas?

Por otro lado, es cierto que esta agua desinfectada puede causar efectos secundarios, pero no precisamente derivados del propio cloro contenido, sino de la combinación de este con la suciedad, productos del cuidado personal (como desodorante y maquillaje), excremento, pero sobre todo con la orina de las personas que se meten a nadar.

Específicamente el cloro puede reaccionar con ciertas compuestos químicos provenientes de estos materiales y al hacerlo producen irritantes químicos llamados cloraminas, que son un gas tóxico que puede causar efectos negativos en la salud de los nadadores como:

  • Síntomas respiratorios como irritación nasal, tos y sibilancias (sonidos agudos como silbidos que se producen durante la respiración).
  • Desencadenar ataques de asma en personas que padecen dicha afección.
  • Irritación de la garganta y nariz.
  • Enrojecimiento de ojos y comezón.
  • Irritación de la piel y erupciones.

De este modo indican los CDC que «las piscinas saludables y otros lugares donde nadamos en agua clorada no tienen un olor químico fuerte. Si huele a “cloro” en el lugar donde nada, probablemente esté oliendo cloraminas».

Además, tome en cuenta que esta reacción propicia que disminuya la cantidad de cloro disponible para desinfectar el agua.

¿Qué se puede hacer?

¡Mantenga la orina, las heces, el sudor y la suciedad fuera del agua! Los CDC recomiendan:

  • Nunca nade ni deje que sus hijos naden si están enfermos de diarrea.
  • Usa el baño antes de meterte al agua.
  • Dúchate antes de meterte al agua. Enjuagarse en la ducha durante solo 1 minuto elimina la mayor parte de la suciedad o cualquier otra cosa de su cuerpo.
  • Use un gorro de baño y lentes mientras esté en el agua.
  • Nunca orines en el agua.
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