Este dispositivo enfriador de nervios promete aliviar el dolor sin necesidad de medicamentos

¿Tratar el dolor sin necesidad de medicamentos? La mayoría de las veces, después de una lesión por algún accidente o alguna intervención quirúrgica, se requiere tratamiento para aliviar el dolor, que se basa en medicamentos analgésicos, como los opioides, que son administrados al paciente.
Aunque es cierto que tal tratamiento resulta efectivo, también puede presentar efectos secundarios, como la adicción. Ante esto, un grupo de investigadores ha demostrado que aliviar el dolor sin necesidad de medicamentos puede ser factible en el futuro, para ello han desarrollado un implante enfriador de nervios que promete lograr este cometido y ser una gran alternativa.
Se trata de un dispositivo pequeño que tiene el grosor de una hoja de papel, es sumamente flexible y está creado con materiales biocompatibles para ser introducido por debajo de la piel en el área afectada. Específicamente está dotado con las características físicas para envolver suavemente los nervios periféricos responsables de las señales del dolor en una zona específica.
Su funcionamiento se basa en algo muy sencillo, extraer el calor del nervio al que envuelve. Es de conocimiento general que una compresa con hielo puede calmar el dolor de una zona, así como que el frio puede conducir al entumecimiento de los dedos de los pies y manos, que es la pérdida de sensibilidad momentánea.
Esto sucede debido a que las temperaturas bajas del ambiente o los hielos inducen que los nervios se enfríen, o, mejor dicho, que pierdan calor. Debido a que estos son los encargados de comunicar los estímulos sensoriales, como el dolor, de todas las partes del cuerpo al cerebro, a medida que se enfrían, las señales que viajan a través de ellos se vuelven cada vez más lentas y finalmente se detienen.
De esta manera, este efecto de “enfriamiento” producido al implantar el dispositivo en uno o dos nervios periféricos permitirá de manera específica bloquear las señales del dolor. Para producir esto, el dispositivo está dotado de un líquido refrescante que se induce a evaporación tras un control externo bajo demanda del paciente.
Esto quiere decir que el dispositivo no mantendrá enfriando el nervio todo el tiempo, sino que será controlado por el usuario dependiendo de la intensidad de dolor que tenga, por lo cual, se puede activar y desactivar.
Por si te preguntabas que pasa con el dispositivo una vez que cumple el bloqueo de dolor después de una intervención, pues no debe preocuparte esta cuestión, ya que está diseñado con un material que es soluble en agua y, por tanto, una vez ejercido su efecto, se disuelve en el cuerpo sin mayor problema.
Además de esto, debido a que el enfriamiento excesivo puede conducir a complicaciones en los nervios, el dispositivo está integrado con un sensor que percibe y controla la temperatura, permitiendo que este se enfríe lo necesario para aliviar el dolor, pero no a tal grado de producir algún daño.
Este es el primer implante que se sabe cuenta con esta innovadora tecnología y, por ahora, solo ha sido probada en animales de laboratorio, en los cuales se ha encontrado que ejerce el efecto esperado de manera segura. El informe de este hecho lo puedes consultar aquí: Refrigeradores blandos biorreabsorbibles para el bloqueo reversible de la conducción de los nervios periféricos
Como puedes observar, el implante se presume como un bloqueador de dolor específico, local, seguro, temporal y programable que no requiere ser extraído una vez que ha cumplido su efecto. De esta manera, podría ser en el futuro una alternativa viable para implantar, por ejemplo, al término de una cirugía.
Finalmente, aunque por ahora no está resuelta su efectividad y seguridad en humanos, los investigadores seguirán trabajando en pro de esta cuestión, esperando que en algún futuro se pueda utilizar como un método innovador de alivio del dolor.
