Descubren un nuevo candidato a antibiótico procedente de un raro microbio del suelo

Hoy en día nos enfrentamos a un importante problema de salud a nivel mundial, la resistencia a antibióticos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cataloga como una de las mayores amenazas en el mundo. Actualmente mueren alrededor de 700,000 personas cada año, pero se estima que esta cifra podría empeorar para el 2050, en el cual se espera que las “superbacterias” serán responsables de 10 millones de muertes anuales.

Este amenazada se ha acelerado en los últimos años debido al uso excesivo e inadecuado de los antibióticos, promoviendo que las bacterias a las que solían atacar se vuelvan resistentes a los fármacos, surgiendo el término de “superbacterias”. De esta manera, compuestos que con anterioridad eran eficientes para combatir infecciones bacterianas, ahora no presentan tal efecto y no son capaces de controlar la propagación de estos microorganismos.

Esta situación ha puesto a trabajar a muchos investigadores con la finalidad de encontrar nuevos compuestos que tengan la capacidad de combatir a las superbacterias de forma eficiente. Como se ha dado en un gran número de antibióticos y otros compuestos terapéuticos descubiertos con anterioridad, la respuesta podría estar en la naturaleza en la cual otros tipos de microorganismos son capaces de generar moléculas con un potencial efecto terapéutico.

En este sentido el estudio de los actinomicetos ha sido muy importante debido a que se reconoce que estas bacterias, que habitan normalmente en la tierra, son productores de compuestos bioactivos como antibióticos y agentes anticancerígenos. De hecho, Streptomyces, un género bacteriano que se encuentra dentro de este grupo, son los productores de la mayoría de los antibióticos de uso frecuente; durante los últimos 50 años distintas especies de Streptomyces han producido más del 50% de los compuestos bioactivos.

En este sentido, un grupo de investigadores de la Universidad de Washington y la Universidad de Hawái describieron que existen en la naturaleza grupos de actinomicetos denominados “raros” que aún no han sido profundamente estudiados y estos microorganismos potencialmente podrían producir moléculas bioactivas de interés. Uno de ellos es Lentzea flaviverrucosa, en la cual se descubrió que es capaz de producir moléculas con componentes básicos de piperazato bioactivas, los hallazgos se informaron en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El estudio y caracterización de estos compuestos producidos por Lentzea flaviverrucosa indicó que la bacteria sintetiza dos moléculas, petricorina A y B; mientras que la composición química de la petricorina B indica que es similar a un compuesto ya conocido, la petricorina A tiene una gran complejidad estructural que se determinó como única en el grupo de compuestos activos de piperazato con un potencial efecto terapéutico,

Describen que caracterizar su estructura fue un arduo trabajo que requirió de diferentes métodos químicos, bioinformáticos y biológicos encontrando, además, que la síntesis de estas moléculas es muy peculiar debido a que se producen de un solo conjunto de genes, denominado supercúmulo, lo que es una particularidad para evaluar.

De esta manera, se espera que la estructura única y compleja, sobre todo de la petricorina A, pueda representar un potencial compuesto de interés farmacéutico a evaluar en futuros programas para comprobar su acción terapéutica antibiótica o, incluso, anticancerígena.

Conocer nuevos componentes naturales con un potencial terapéutico, como las moléculas de piperazato bioactivas, es realmente importante en esta época en la cual la resistencia a antibióticos nos tiene al acecho, sin embargo, se reconoce que para que este proceso se lleve a cabo se requiere de una inversión importante de tiempo, dinero y numerosos estudios.

El reporte completo se encuentra en: Proceedings of the National Academy of Sciences 

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