Explicado: La tormenta geomagnética que destruyó 40 nuevos satélites Starlink

Recientemente, SpaceX -la empresa de Elon Musk-, perdió 40 satélites recién puestos en órbita y que iban a hacer parte de su megaconstelación Starlink. Los funcionarios de la compañía informaron que los satélites habían conseguido ser desplegados con éxito, cada satélite logró un vuelo controlado. Lamentablemente, el Sol intervino, una tormenta geomagnética dañó a al menos 40 de los 49 satélites solo un día después de ser lanzados.

«Desgraciadamente, los satélites desplegados el jueves sufrieron el impacto de una tormenta geomagnética el viernes. Estas tormentas provocan el calentamiento de la atmósfera y el aumento de la densidad atmosférica a nuestras bajas altitudes de despliegue. De hecho, el GPS de a bordo sugiere que la velocidad de escalada y la gravedad de la tormenta hicieron que la resistencia atmosférica aumentara hasta un 50% más que en lanzamientos anteriores», informó SpaceX en un comunicado.

El equipo de Starlink trató de proteger a los satélites ordenándolos entrar modo seguro en el que volarían de canto (como una hoja de papel) para minimizar el arrastre -para «ponerse a cubierto de la tormenta»-. El arrastre fue suficientemente fuerte que impidió al 80% de los satélites salir del modo seguro, impidiendo así las maniobras de elevación de la órbita, lo que significa que unos 40 satélites ya han entrado (o lo harán pronto) en la atmósfera terrestre, dicho de otra forma: se quemarán.

Ilustración de la ruptura del vehículo de transporte ATV-5 de la Agencia Espacial Europea cuando volvió a entrar en la atmósfera terrestre en 2015. (Créditos: ESA-D. Ducros).

En el comunicado también explica que los satélites en órbita no presentan ningún riesgo de colisión con otros satélites y, por su diseño, desaparecen en el momento de la reentrada atmosférica, lo que significa que no se crean desechos orbitales y que ninguna parte del satélite toca el suelo. «Esta situación única demuestra que el equipo de Starlink ha hecho todo lo posible para garantizar que el sistema esté a la vanguardia de la mitigación de los desechos en órbita».

Sabemos que el clima espacial es una amenaza para la tecnología. Las tormentas geomagnéticas perturbaciones magnéticas, como resultado de interacciones entre el viento solar, una corriente de partículas cargadas provenientes del Sol, y el campo magnético de la Tierra. La mayoría de estas partículas son desviadas por el campo magnético, un escudo protector terrestre, pero algunas logran atravesarlas creando hermosos fenómenos naturales como las auroras, aunque también puede causar serios problemas en nuestra tecnología.

Los Starlink normalmente orbitan la Tierra a una altitud por encima de los 500 kilómetros. Los satélites golpeados se encontraban a unos 2010 kilómetros de altura, en una órbita de despliegue inicial, cuando una tormenta geomagnética los alcanzó anulando sus posibilidades de lograr su altitud final.

Estos eventos no muy comunes ya que no todas las erupciones solares que arrojan material al exterior terminan alcanzando la Tierra, y la que dañó a los Starlink no está ni cerca de ser la más potente. Por lo que podemos decir, que lo sucedido fue un momento desafortunado. La mala noticia es que se esperan que las tormentas solares aumenten en los próximos años, el Sol está en un nuevo ciclo solar y alcanza su máxima actividad en 2025, así que las empresas aeroespaciales tienen más riesgo de perder valiosos satélites.

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