
El cáncer, al igual que cualquier otra enfermedad, no solo afecta a niveles físicos. También desequilibra el bienestar psicológico, emocional y social de los pacientes, debido al estrés, los efectos secundarios o al aislamiento social que se deriva de la enfermedad.
Algunos de los efectos secundarios pueden afectar emocionalmente a los pacientes, como pasa con la pérdida de cabello en casos de cáncer (o de cualquier otra enfermedad que provoque este efecto). Aunque el cáncer no es el causante directo de la alopecia, sí lo es el tratamiento, como las quimioterapias.
Muchos pacientes se preocupan por esto y buscan formas de recuperar el cabello. Por eso, suelen recurrir a suplementos o a la toma de vitaminas que les puedan ayudar con el problema. Sin embargo, un estudio publicado en la revista JCO Oncology Practice encontró que esta práctica tiene más riesgos que beneficios en los pacientes con cáncer.
Una de las vitaminas que por más tiempo se ha promocionado como capaz de fortalecer el cabello y las uñas es la biotina (vitamina B7). Ha ganado popularidad y muchas personas la consumen con la creencia de que mejorará estas estructuras, pero en casos de cáncer, podría no ser adecuada.
La vitamina que promete fortalecer el cabello y su evidencia científica
Es muy probable que en algún momento hayas escuchado que la biotina es la vitamina que por excelencia te ayuda a recuperar o fortalecer el cabello y las uñas. Durante mucho tiempo, esta vitamina se promocionó así, pero la realidad es que hay poca evidencia científica de que cumpla con esta función.
Es verdad que la biotina ayuda al cuerpo a producir proteínas como la queratina, que es muy importante para mantener una excelente salud capilar. Pero hay otro dato que mucha gente pasa por alto: es muy raro un caso de deficiencia de biotina, pues la alimentación suele cubrir las necesidades del organismo al estar presente en una gran variedad de alimentos. Y podrían tomar suplementos sin necesitarlos.
La doctora Brittany Dulmage, oncodermatóloga del Centro Oncológico Integral de la Universidad Estatal de Ohio, menciona:
«La gente cree erróneamente que los suplementos de biotina son inofensivos y que no hay razón para no tomarlos. La realidad es que estos suplementos pueden provocar resultados de laboratorio inexactos, lo que conlleva un retraso o un cambio en los planes de tratamiento de los pacientes».
También menciona que más de la mitad de los pacientes ya toma un suplemento de biotina por su cuenta. Algo que podría interferir con los resultados de las pruebas realizadas durante el tratamiento.

Así es como interfiere la biotina en las pruebas sanguíneas
La biotina podría interferir en las pruebas de sangre que se realizan para detectar cáncer, como el de próstata, mama, ovario y tiroides. Algunas de estas pruebas dependen de reacciones químicas que se pueden ver afectadas por la biotina, por lo que si se toman suplementos de esta vitamina, los resultados pueden alterarse. Y mostrarse más altos o más bajos de lo que en realidad son.
«La biotina en realidad no altera los niveles hormonales en el cuerpo, pero interfiere con la forma en que se pueden medir esos niveles en un análisis de sangre«. Explica Dulmage.
«En el caso de algunas hormonas, como el antígeno prostático específico (PSA) o la hormona estimulante de la tiroides (TSH), puede suprimir o disminuir falsamente sus niveles, lo que podría enmascarar la recurrencia del cáncer en supervivientes. En el caso de las hormonas reproductivas, como el estrógeno y la testosterona, puede elevar falsamente sus niveles, lo que retrasa el tratamiento».
La especialista aconseja que, si se desea seguir tomando biotina, podría suspenderse su uso al menos 72 horas antes de los análisis de sangre. Pero aclara que no todos los análisis pueden programarse, además, advierte que la biotina también puede afectar los niveles de troponina. Este es un marcador de que una persona está sufriendo un infarto.
Ante ello, declara que lo mejor es considerar seriamente tomar biotina por cuenta propia, ya que muy pocas personas realmente tienen una deficiencia de esta vitamina. Y que, si se busca recuperar el cabello, la mejor opción es recurrir al minoxidil, que es un tratamiento aprobado por la FDA, seguro y que se vende sin receta. En caso de que no funcione, lo recomendable es consultar con un dermatólogo.