Hallan un posible tratamiento que permitirá revertir el daño en riñones enfermos

En todo el mundo, se calcula que más de 800 millones de personas padecen Enfermedad Renal Crónica (ERC). Esta enfermedad ocasiona daños irreversibles y progresivos en los riñones. Y a su vez, una persona con riñones completamente dañados puede necesitar un trasplante o diálisis de por vida.
Los riñones tienen una capacidad de regeneración muy limitada y no tienen la capacidad de crear nuevas nefronas una vez que estas se pierden o mueren. Esta es la razón por la que es tan importante cuidar tus riñones.
Los científicos tienen conciencia de que los tratamientos disponibles podrían no ser tan efectivos para todos, o no estar al alcance. Por ello, ya trabajan en un fármaco cuyo propósito es ayudar a los riñones a que puedan regenerarse por sí mismos.
La terapia para regenerar riñones enfermos podría ser una realidad
Científicos de la Facultad de Medicina Duke-NUS, el Centro Nacional del Corazón de Singapur e investigadores de Alemania han revelado que, próximamente, podría ser posible una terapia que ayude a regenerar riñones enfermos.
Durante el trabajo de investigación, los expertos descubrieron que, si se bloquea una proteína, es posible que las células renales dañadas se regeneren. Con ello, también se restaura la función renal que ya está deteriorada a causa de enfermedades o lesiones agudas. La proteína es dañina y reguladora de cicatrices. Se trata de la interleucina-11 (IL-11).
En busca de una forma de restaurar la capacidad regenerativa de los riñones en pacientes con enfermedad renal, la profesora adjunta Anissa Widjaja, en conjunto con los profesores Stuart Cook y Thomas Coffman, se asociaron con investigadores de Alemania para investigar el papel de la IL-11.
Descubrieron que la proteína está vinculada al inicio de una cascada de procesos moleculares en respuesta a una lesión renal. Esto se traduce en inflamación, cicatrización y pérdida de funciones. Asimismo, descubrieron que cuando se inhibe esta proteína con anticuerpos neutralizantes es capaz de prevenir e incluso revertir el daño renal en este contexto.

Una proteína más dañina de lo que se creía
«Descubrimos que la IL-11 es perjudicial para la función renal y desencadena el desarrollo de la enfermedad renal crónica», declaró el profesor Cook.
«También demostramos que la terapia anti-IL-11 puede tratar la insuficiencia renal, revertir la enfermedad renal crónica ya establecida y restaurar la función renal al promover la regeneración en ratones, siendo además segura para su uso a largo plazo».
También descubrieron que, cuando un riñón se daña, unas células que recubren los tubos pequeñitos dentro del órgano, liberan IL-11. La cual activa una cadena de señales que provocan que el cuerpo produzca mayor cantidad de un gen llamado SNAl1. Este gen frena el crecimiento normal de las células y provoca que el riñón no funcione correctamente.
Y en un modelo preclínico de nefropatía diabética humana, se logró desactivar este proceso al administrarse un anticuerpo que se une a la IL-11. Lo que ocasionó la proliferación de las células de túbulos renales y reversión de fibrosis e inflamación. Como resultado, se logró la regeneración del riñón dañado y la restauración de la función del mismo.
Los ensayos clínicos de un anticuerpo que se une a otra molécula profibrótica llamada factor de crecimiento transformante beta no han tenido buenos resultados. Pero este nuevo hallazgo abre las puertas para una nueva posible terapia contra la enfermedad renal.
El estudio se publicó en la revista Nature.
