Detectan un componente de las ostras que podría ser útil para combatir la inflamación intestinal

La inflamación intestinal es un problema frecuente que muchas veces se toma poco en cuenta. Sin embargo, no prestar atención a este inconveniente podría generar complicaciones a largo plazo o incluso, ser síntoma de un problema mayor.
En busca de una solución sostenible y de fácil acceso que ayude a combatir este problema en humanos, un equipo de científicos de la Universidad de Ferrara, en Italia, descubrió que las ostras podrían jugar un papel muy importante. Especialmente, la carne, donde se encontraron potentes efectos antiinflamatorios.
Una solución inesperada: las ostras podrían ayudar a combatir la inflamación intestinal
La inflamación intestinal, cuando es prolongada, puede ocasionar otras complicaciones. Además de ser dolorosa y sumamente incómoda, interrumpe el proceso natural del intestino para absorber los nutrientes. Como consecuencia, puede presentarse desnutrición y pérdida de peso, úlceras, obstrucción o ruptura intestinal e incluso, cáncer.
Por este motivo es que es sumamente importante tratar a tiempo este problema. Científicos italianos han descubierto una posible solución para esto: la carne de ostras. Concretamente, las ostras del Pacífico (Carssostrea gigas). Mismas que son los moluscos bivalvos de agua salada más cultivados en el mundo.
Estos son conocidos por su alto valor nutricional y sus compuestos bioactivos capaces de promover efectos antimicrobianos, antioxidantes y anticancerígenos. Estudios posteriores descubrieron que también podrían suprimir la inflamación en los glóbulos blancos de los ratones.
En la investigación, se señala cómo la carne de ostra deshidratada podría convertirse en un suplemento dietético natural. Que, además, es ambientalmente sostenible y de fácil acceso para aliviar la inflamación intestinal en humanos.
«La identificación de sustancias bioactivas de origen natural con propiedades antiinflamatorias representa una estrategia terapéutica y preventiva prometedora para el manejo de las enfermedades inflamatorias crónicas y sus comorbilidades sistémicas». Explicó Giulia Trinchera, estudiante de doctorado en la Universidad de Ferrara.

Determinando las propiedades de la carne de estos moluscos
Los científicos llevaron a cabo un análisis nutricional exhaustivo del tejido blando de la ostra. Con ello, buscaban determinar su composición, incluyendo las proteínas, lípidos, minerales, polifenoles y carotenoides. Después, extrajeron la carne desecada y probaron sus efectos en células epiteliales intestinales humanas tratadas con TNF-alfa.
Esta es una molécula proinflamatoria. Los efectos se midieron por medio de una serie de métodos complementarios que analizaron las características genéticas, inmunológicas y físicas de las células. Con esto, descubrieron que el extracto de ostra era capaz de interrumpir la activación de las vías de señalización NF-kB.
Esto prevenía la inflamación epitelial en las células intestinales También, descubrieron que el extracto de ostra podía reducir la expresión de COX-02. Que es una enzima clave en la respuesta inflamatoria; conjuntamente, lograron proteger la integridad de la barrera intestinal y restablecieron los niveles normales de permeabilidad.
Los resultados se mantuvieron incluso en presencia de estímulos inflamatorios. Asimismo, los efectos protectores sobre la barrera intestinal se confirmaron por medio de microscopía electrónica.
No obstante, la autora del estudio señala que aún se necesitan más experimentos y ensayos clínicos para confirmar los efectos protectores. Así como establecer las dosis seguras e identificar exactamente cuáles son los componentes bioactivos que son responsables de la actividad antiinflamatoria.
