Investigadores alemanes crearon un parche con células madre para tratar la insuficiencia cardiaca

La insuficiencia cardiaca afecta a más de 64 millones de personas en todo el mundo. Ocurre cuando el músculo cardiaco se debilita o se vuelve demasiado rígido. Esto ocasiona que el corazón sea incapaz de bombear la sangre de forma suficiente como para satisfacer las demandas del cuerpo.
Como consecuencia, los órganos no reciben oxígeno suficiente ni nutrientes. A su vez, se genera fatiga, retención de líquidos y dificultad para respirar. Una forma de tratamiento para esta condición es frenando su avance y aliviando los síntomas, con el objetivo de prolongar la vida del paciente.
En busca de mejorar la función del corazón en pacientes con insuficiencia cardiaca grave, investigadores alemanes crearon un parche de tejido muscular cultivado en laboratorio. Este parche ofrece una alternativa para quienes ya no responden a los tratamientos habituales.
Científicos alemanes han creado un parche para mejorar las funciones del corazón
La investigación estuvo liderada por el University Medical Center Göttingen (UMG). En conjunto con el University Hospital of Schleswig-Holstein (UKSH), donde se incluyó a 20 pacientes y ofrece una nueva opción a quienes ya no responden a los tratamientos habituales.
Se trata de un parche fabricado a partir de células madre combinadas con colágeno. El cual se coloca directamente en la zona dañada del corazón; una vez que se implanta, forma una nueva capa de músculo. Esta capa de músculo late y ayuda al corazón a bombear sangre con más fuerza.
A diferencia de los métodos actuales, que solo frenan el avance de la insuficiencia cardiaca pero no reparan el tejido dañado, este nuevo parche agrega un nuevo músculo. El cual trabaja en conjunto con el tejido que ya existe.
Así es como se fabrica e implanta este nuevo avance
El proceso comienza con la obtención de células madre del propio paciente (a través de la sangre). Se llevan a laboratorio, en donde las células madre se convierten en células cardiacas y en células de tejido conjuntivo.
Después, se mezclan con colágeno para crear una lámina de tejido vivo que late por sí sola, según datos del UMG y el German Center for Cardiovascular Research (DZHK).
El UMG es capaz de producir hasta 20 unidades de este tejido en condiciones controladas, con el respaldo de la empresa Repairon GmbH. Las medidas aproximadas de este parche son 3-4 milímetros de grosor, y se sutura sobre la zona dañada del corazón. La intervención para colocarlo es mínimamente invasiva.
Los resultados del ensayo clínico, denominado BioVAT-HF-DZHK20, que comenzó en 2021. Contó con la participación de pacientes cuyo corazón bombeaba menos del 35% de su capacidad normal. Habitualmente, en una persona sana, este porcentaje es de 55-70 %.
En una primera etapa, se estableció que la dosis máxima segura era de aproximadamente 800 millones de células cardiacas por parche. En la segunda etapa, 16 pacientes recibieron esa dosis, y a los tres meses, las imágenes demostraron que la pared del corazón se había engrosado y la capacidad de bombeo había mejorado.

Seguimiento y eficacia del parche
Se llevó a cabo un seguimiento durante más de cuatro años, confirmándose que la mejoría se mantiene con el tiempo. Así como también se reporta un aumento en la calidad de vida de los pacientes
Los resultados tuvieron un excelente recibimiento, pero los expertos advirtieron que aún falta camino por recorrer para que este parche llegue a más personas. Se requieren más estudios en hospitales de Europa y Estados Unidos antes de que el parche pueda formar parte de los tratamientos generalizados.
El estudio se publicó en el New England Journal of Medicine.
