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Científicos descubren nuevos factores genéticos que ayudan a identificar los riesgos del cáncer de mama

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Créditos de imagen: Freepik

El cáncer de mama es una enfermedad que se caracteriza por el crecimiento anormal de las células mamarias que posteriormente generan tumores, la cual  afecta en el 99% de los casos a mujeres y aproximadamente entre el 0.5 y el 1 % a hombres, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Las causas de esta enfermedad son muy diversas, pero principalmente se ha asociado a la edad, al consumo de alcohol o tabaco, a la exposición a la radiación, terapias hormonales, antecedentes reproductivos y antecedentes familiares de cáncer de mama, debido a que es altamente probable que se hereden mutaciones genéticas, principalmente en los genes BRCA1, BRCA2, y PALB-2. 

En este sentido, una reciente publicación en la revista científica ‘Science’, demostró como los genes heredados de una mujer pueden determinar el tipo de cáncer de mama que se puede desarrollar, puesto que, la genética puede determinar los epítopos, que son las proteínas que se encuentran exterior de todas las células, incluidas las de las células cancerosas.

Estos epítopos funcionan como anuncios llamativos que atraen a las células T del sistema inmunológico y el estudio resalta que entre más atractivos sean, existe menor probabilidad de volverse invasivos, mientras que, los epítopos que son más sencillos y discretos en las células cancerosas, causan mayor posibilidad de ser ignorados por el sistema inmune y hacer metástasis en otras partes del cuerpo.

Para poder llegar a estos resultados, los científicos se dieron a la tarea de analizar los datos de secuenciación de tumores de casi 6 mil pacientes con cáncer de mama primario y 611 con metástasis, además de otros datos. 

En todos estos datos, los científicos identificaron dos péptidos inmunogénicos, los péptidos GP2 y E75, derivados de la secuencia de la línea germinal del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2), que al presentarse en mayor cantidad, se tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer de mama HER2-positivo en comparación con otros subtipos.

Créditos de imagen: iStock

Este hallazgo es realmente sorprendente, puesto que, la detección de estos epítopos en etapas tempranas de cáncer de mama puede determinar el tipo de tratamiento que se le puede ofrecer a los pacientes, ya que será posible reconocer que mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollar cánceres agresivos.

Además, este estudio puede funcionar para poder diseñar más pruebas de detección concretas y tratamientos más específicos para el cáncer de mama, que ayudaran a salvar más vidas y evitar metástasis en este tipo de padecimiento.

Por otro lado, en un comunicado de la Universidad de Stanford resaltan que este estudio proporciona una nueva comprensión matizada y poderosa de la interacción entre las células cancerosas recién surgidas y el sistema inmunológico, que probablemente ayudará a los investigadores y médicos a predecir y combatir mejor los tumores de mama.

Por último, si eres mujer, recuerda realizarte autoexploraciones mensuales a partir de los 20 años o mamografías a partir de los 34 años, lo que ayudará a detectar el cáncer de mama a tiempo y tener un tratamiento adecuado que puede ayudar a salvar tu vida.


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